18/11/2020
DOÑA UBENZA (Chacho Echenique)
Recitado:
“DE UNA ANTIGUA SOLEDAD VIENE MI ALMA
LASTIMADA DE TIEMPO,
APRENDIENDO A FLORECER
PARA SEGUIR VIVIENDO.
LA CONOCÍ DELICADA, SILENCIOSA
COMO UNA FLOR EN LAS TINIEBLAS,
MI CORAZÓN AL PASAR QUEDÓ ENCENDIDO
Y HOY ES UNA LUZ EN MEDIO DE LA TIERRA.
Y AUNQUE LA SOLEDAD NO TIENE TIEMPO,
NACIÓ DE ALGÚN DOLOR POR EL OLVIDO
POR ESO EN SILENCIO VA SU SOMBRA
Y EN LA HUELLA DE LA LLUVIA VA CONMIGO.”
Ando llorando pa’ adentro
aunque me ría pa’ afuera
así tengo yo que vivir
esperando a que me muera.
Le doy ventaja a los vientos
porque no puedo volar
hasta que agarro mi caja
y la empiezo bagualear.
Mi raza reza, qué pedirá
allá en el monte de caridad
no tiene tiempo ya no da más
reza que reza porqué será.
Valles sonoros de pedregal
piedra por piedra el viento va
borrando huellas a mi dolor
silencio puro es mi corazón.
Me persigno por si acaso
no vaya que Dios exista
y me lleve pa'l in****no
con todas mis ovejitas.
No sé si habrá otro mundo
donde las almas suspiran
yo vivo sobre la tierra
trajinando todo el día.
Anécdota:
“Doña Ubenza vive en todas las mujeres de esta tierra. Era una mujer de la puna salteña; pastora, hilandera, tejedora, trabajadora de la sal, lavandera entre otros oficios que desempeñaba para criar a sus hijo. Lavaba la ropa en las vertientes, en los pocitos de agua de deshielo, mientras alegre iba cantando coplas que cortaban el frío y la dureza de la suerte de su raza.” Dice Chacho Echenique, el autor de este tema, que cuando era niño su madre fue maestra de escuela y Doña Ubenza cuidaba de él “Nunca más vi una sonrisa tan bonita como la de ella. Era rebosante, tan blanca e inmensa como los salares que estaban a nuestros pies”