23/03/2026
Recién estuve leyendo un poco sobre el pintor Kandinsky, y descubrí que fue profesor de la Bauhaus, el centro de estudios creado por el arquitecto Walter Gropius, centrada en las artes: arquitectura, pintura y escultura, y lo que más me causó curiosidad es que fue profesor de la Bauhaus, de pintura y teoría de la forma. La gran mayoría de pintores ha sido docente alguna vez en su vida, quizás porque la pintura es cuestión de práctica y oficio, más allá de la técnica.
Otra cosa con la que conecté es cómo pasó al arte abstracto, y es que él pensaba en la brecha que existe entre nuestras ideas y nuestra capacidad de expresarnos a través de la técnica, cuántas veces no me cohibo de pintar porque puedo pensar que soy un fracaso en la anatomía, y terminan siendo, mi reciente escrito:
Pinceladas reprimidas.
Cada vez que leo sobre algún gran maestro de la pintura o de la arquitectura, vuelvo a mi centro. Se me quita el cansancio de los comentarios o las expectativas ajenas, y el hecho de pensar que estoy yendo por el camino equivocado. No estoy yendo por el camino equivocado, desempleada, menos arquitecto, menos millonaria, docente miserable.
No trabajo más abnegado que la docencia, ni más humano que la arquitectura, docente, arquitecto, y artista, es una cuestión de "ser", no una cuestión de ejercer.
No hay nada que me haga más feliz que el camino que he elegido, y la vida que he construido para mí, bajo mis propias expectativas, aprendí a tomar como una buena señal ese sentimiento del camino equivocado, aprendí a decepcionar a los demás, por el precio de conectar con cada una de las personas que tengo la posibilidad de enseñar, de guiar, y de amar ❤️