20/08/2026
Hoy despedimos con agradecimiento a Nelson Garrido, un creador excepcional, profundamente coherente, dueño de una visión crítica y aguda sobre la sociedad y el arte. Pero por encima de todo, un gran amigo de la Sala Mendoza.
A lo largo de su trayectoria desarrolló —sin concesiones de ningún tipo— un cuerpo de trabajo sólido, revisionista y de alcance internacional. Su pasión por la enseñanza lo convirtió en un maestro y faro fundamental para generaciones de creadores en nuestro país y en toda la región.
Acompañamos con afecto y respeto a su hija Gala Garrido, así como a sus familiares, allegados y a la gran familia de alumnos que hoy honran su energía irrenunciable.
Su mirada crítica y su espíritu libre permanecen encendidos en nuestra memoria.