10/05/2026
¡Día de las Madres! A todas se les otorga el mismo nombre, pero no todas habitan el mismo espacio en el alma. Existe la madre que es refugio y luz, cuya presencia florece en compasión; y existe también aquella que, desde la carencia o el narcisismo, se convierte en una fuerza que consume.
Socialmente, nos han enseñado que el amor filial es una obligación ciega, incluso cuando no hay respeto, ni afecto de vuelta. Sin embargo, traer una vida al mundo es un acto de responsabilidad suprema que no debería nacer del azar o de la presión, temas religiosos, etc sino de un deseo genuino de cuidar.
¿Cuántas heridas se evitarían si dejáramos de ver la maternidad como un hábito o una imposición social y empezáramos a verla como el compromiso sagrado que es?
Tener un hijo sin quererlo no solo daña a quien llega, sino que marchita a quien lo trae. No toda figura que da la vida sabe sostenerla.
Hoy honramos la verdad de cada historia, por cruda que parezca, porque al final sostener una mentira no cambia, ni cambiará la realidad.