06/05/2025
No poder darle el adiós final a un ser tan amado, sin duda alguna, duele el doble.
Pedro, , se despidió de su mamá en Portugal. Hace ya varios días se dieron el último abrazo y hoy, en la distancia, recibió la noticia de su partida.
Y eso, aunque no lo digamos mucho, le pasa a demasiada gente. Migrar tiene muchos duelos escondidos, y uno de los peores… es este: el de no estar cuando más querías estar. Porque sí, indudablemente, hay duelos que se viven a kilómetros de distancia. Y no, no es exagerado decir que muchos sienten una culpa silenciosa que les aprieta el pecho y no los deja dormir.
Algo que me lleva a la reflexión sobre este duelo, son las últimas palabras que se dijeron Pedro y su mamá: “te amo”. Y realmente eso es lo fundamental. ¿Con qué nos quedamos cuando un ser amado se va? A veces no es el lugar de la despedida. Es el vínculo. A veces no es el adiós. Es el amor que sigue, que no se rompe ni con la muerte.
Si migraste y estás en duelo, si perdiste a alguien y la culpa no te suelta, no estás solo. Y desde acá, te envío un abrazo grande y cercano, a ti, y muy especialmente a Pedro, ‘La Divaza’, quien hoy llora a su madre en la distancia y hace que un ‘te amo’ nos recuerde que cuando se nos muere un ser querido, la mejor forma de mantenerlo vivo y ejercer su legado, es recordándolo con amor.