14/05/2022
Yo anhelaba la plenitud, ser feliz no solo en ratos, sentirme completo y no en pedazos. Siendo joven, pensaba que quizás aún no era mi momento, que la felicidad tarde o temprano llegaría y equivocadamente me senté a esperarla. Pasaba el tiempo y yo seguía esperando, ni siquiera sabía qué esperaba exactamente, dejé pasar cosas importantes, pequeños instantes de alegría que jamás podré recuperar. Todo es parte de la vida, incluyendo los tropiezos, las malas rachas, los fracasos y las derrotas, porque mientras sigas respirando, siempre podrás volver a intentarlo.
La vida está sucediendo justo ahora, no hasta que termines la universidad, tengas ese título y consigas el trabajo de tus sueños, ya es tiempo de dejar de postergar nuestra propia felicidad y vivir hoy mismo sin esperar el mañana.