05/10/2016
La Deltanidad como razón de vivir.
¿Qué une a los deltanos?, ¿qué los mantiene girando en torno al terruño que les vio nacer como un imán gigantesco, pese a las distancias, las profesiones o las posiciones políticas e ideológicas?
Quizás la magia, el encantamiento, se encuentre en la fuerza del poderoso Padre Río Orinoco, cuya aguas que aluvialmente forman un triángulo para desembocar en el mar, y cuya abundancia hizo exclamar al propio Cristóbal Colón, “ que esta Tierra de Gracia tenía que formar parte necesariamente del Paraíso Terrenal”-
Por eso para los deltanos, hombres o mujeres, viejos o jóvenes, reencontrarse con su origen es revitalizarse, cargarse para seguir hacia adelante.
La cita que ahora nos convoca es recibida con emoción y calor por ser la oportunidad de conjugar lo que ha sido nuestro pasado, cargado de valores inmutables, con un presente que quiere superarlo y una generación nueva que aspira construir un futuro esplendoroso.
Nadie mejor que nuestro inmortal artista Alirio Palacios ha definido lo que representa el Delta para cada uno de sus hijos:
“El problema no es reproducir al Delta. El problema es que ese Delta va dentro de mí. Está en un ciempiés, en la sombra de una araña mona: está en el gran río, en las inundaciones, en la densidad de las aguas, en las subidas y las bajadas de las mareas. Ese es el río que va dentro de mí, es mi capa espiritual y es el alimento de mi mundo y de mis cuadros.
Apolinar Marinez
Foto: Victor Brito