28/04/2026
El maestro Villanueva pensaba que:
El arquitecto debe entender a las personas. Ser "humanista" significa que su prioridad es la vida humana. Debe ser capaz de conectar las tendencias globales con la realidad específica y "local" de donde construye.
Intelectual y técnico: Un arquitecto no es solo un dibujante; es un pensador con una función social.
No todo arquitecto es artista. El arte no es el punto de partida, sino una consecuencia. Si la obra logra elevarse y transmitir poesía o emoción, entonces, y solo entonces, el arquitecto alcanza la categoría de artista.
En resumen: Se piensa como filósofo, se trabaja como ingeniero y, si hay talento y sensibilidad, se termina creando arte.