06/06/2019
Toma lo tuyo, dame lo mío.
Así están las cosas en el Siglo XXI, Kim Jong-un sostiene que tiene uno de peligrosidad, por su parte Donald Trump, vocifera que el de ellos es nada más y nada menos que Made in USA, el inexpresivo Vladimir Putin, afirma que poseen uno de largo alcance, el cual no puede ser detectado por radar alguno. Por otra parte, los palestinos lanzan los suyos de menos calibre y magnitud catastrófica, casi de inmediato los israelíes le contraatacan con uno de mayor potencia y eficacia. Los iraníes amenazan con detonar los propios si su país es agredido desde el exterior, desde la Casa Blanca, responden con una advertencia de exterminio, si estos se pasan de la raya.
En otro lugar de la tierra, los chinos no pierden la ocasión para mostrar sus ejemplares y le dan a entender al mundo que estos son fulminantes y precisos. La India mantiene con sus prototipos al margen a los pakistaníes, pero ellos no se quedan agazapados y les dicen a sus vecinos: mucho cuidado, manténganse sin sobrepasarse. Asimismo la OTAN, tiene una colección. Los africanos también tienen sus pertenencias y las ponen en funcionamiento. En América del Sur, tampoco podíamos quedarnos atrás y por tal motivo estamos apertrechados. En resumidas cuentas, desde el país más débil y pobre hasta el país más rico y poderoso tienen su arsenal de misiles, para usar según las circunstancias: de menor a mayor dimensión, de menor a mayor alcance, de mayor a menor destrucción.
La cuestión esta, que entre este ir y decir: tierra-aire, tierra-tierra y aire-tierra, nuestro planeta se mantiene bajo zozobra, en alerta, donde en cualquier momento puede ocurrir lo inesperado. Y pareciese ser, que el mayor anhelo de muchos gobiernos del mundo es el equipamiento militar, por encima de brindar el mayor bienestar a los pueblos que representan.
Sin dejar de sorprender a muchos e imaginable para otros, dentro de este sin fin de acusaciones, ultimatos y estruendos, en el presente se encuentra Venezuela con un rol protagónico en lo que podría considerarse una disputa hemisférica, donde el término misil ha adquirido una alta resonancia mediática, debido a que los altos funcionarios del gobierno chavista acordaron con el gobierno de Putin, la presencia militar rusa, asesoramiento e instalaciones de misiles en territorio venezolano. Todo ello sin prestar mayor interés para plantear soluciones concretas a la presente catástrofe social, económica y política que mantiene estancada a Venezuela. Los jerarcas del gobierno justifican esta acción necesaria, como un medio para contrarrestar una posible intervención bélica por parte del Imperialismo Norteamericano y sus secuaces planetarios. Inmerso dentro de este mar de confusiones descrito, más de un opositor al régimen chavista, recurriendo a la imaginación, quizás piensa que la única salida a la significativa crisis del país es una confrontación bélica y así, por esta vía acabar de un vez por todas con la represión desproporcionada que le aplican las fuerzas de seguridad del estado a la sociedad civil venezolana.
Todo este planeo situacional nos motivó desde La Morada del Creador, ubicada en el Municipio Bejuma del Edo. Carabobo de Venezuela, a presentar el Misil Libertario 2019 (M-L 2019), este modelo tiene como característica principal que no es una arma mortal, ni siquiera sirve para matar una mosca; modestamente lo ofrecemos como un símbolo de paz, esta dirigido de manera especial a todos los hombres y mujeres de Buena Voluntad de Venezuela y el mundo; a los soñadores, aquellos que tenemos la convicción que el verdadero establecimiento y respeto de los Derechos Humanos por parte de los Estados, cultivará sociedades más justas, equilibradas y armoniosas; a los convencidos que la negociación responsable, transparente y asertiva es la vía más expedita para resolver conflictos; también a los seres que creen en la Creatividad Constructiva, como medio para solucionar problemas significativos de la humanidad y generar mayor bienestar; a los partidarios del desarrollo sostenido… en fin en todos aquellos que sostienen que la gente puede cambiar para establecer una existencia digna para la gran mayoría.
La realidad es infalible, se hace un deber ser, tomar partido en el transcurrir diario, evitemos a toda costa que prolifere en cada uno el marasmo de la desesperanza.
Reyes Aníbal Olivares.