17/12/2021
A propósito de un año que caduca y dice adiós...
Quedando ya pocos días para terminar este año, sentada debajo de un árbol y contemplando la vida solo puedo pensar en una palabra: "Gracias".
Y es que todo ha acontecido de una manera irreverentemente hermosa e inesperada, desde los amigos nuevos, aquellos que se fueron, los amores que dijeron adiós y ese nuevo que dijo hola; hasta aquellas emociones familiares, el crecer como familia y no solo en número; el aprender a poner límites, a decir basta; hasta poder disfrutar de la soledad y hacerlo también en compañía.
Un año agridulce, con toques de melancolía, con sabores únicos, con colores vibrantes y hermosos, un año lleno de melodías, algunas de ellas alegres llenas de vida y otras con un suave recuerdo entre sus líneas.
En fin, un año diferente, de aprendizaje, de crecimiento, de despedidas y nuevos conocimientos, un año en que todo fue posible y al final solo perduró aquello que valía todo el esfuerzo.
Gracias, sí, esa es la palabra, gracias por irte, gracias por llegar, gracias por permanecer. Gracias por cada logro y por cada fracaso. Gracias por cada llanto y cada sonrisa. Gracias por las tardes calientes y las noches frías. Gracias por la vida y también por la muerte. Gracias por todo lo que dio fruto, gracias.
Gracias Dios por la vida, misteriosa, preciosa y magnífica, gracias por mostrarme nuevamente como hay milagros en lo más pequeño, pero que también, haces milagros enormes.
A propósito de este fin de año, gracias a ti, por estar aquí y que el próximo año te depararen mil emociones más.