31/08/2026
Los lunes tengo esta voz de estar en esta dimensión que algunos llaman realidad.
Y entonces me encontré cual confesión, hablando cerquita y bajito, directo al ser detrás del aparato en mi mano derecha, masticando palabras de dolor que se tejieron al aire en frases del tipo "no tengo amigas lo que pasa", o, "y es que maternar es un poco eso no? hacernos a un costado" o "la veo difícil para el jueves qué querés que te diga". Y enseguida, queriendo limpiar los mares que causaban surcos hasta el cuello, secando rápidamente por el calor, decidí investigar más a fondo el agobio y disponerme a darme amor con vitamina D. En un micro momento pensé "sola no, hoy no" y manoteé de la repisa un libro, apliqué factor solar 50 en los estragos secos del lamento y recliné la reposera de playa. Lastimosamente "diez minutos" del Ruso transformaron la ansiada cálida compañía con miras de regocijo espiritual, en silencio maléfico ardiendo lentamente. Los lunes viraron hacia al sur hace unas semanas.