10/12/2025
Inauguración este Sábado a las 19:30hs
Muestra colectiva del taller de Oscar Larroca
Al igual que en las exhibiciones realizadas en años anteriores —Mancha y línea sobre el plano, Los siete excesos capitales, Desde el vuelo, Aproximación al paisaje, La figura humana—, esta nueva muestra colectiva retoma un gesto que se ha vuelto una tradición en nuestro taller: rendir tributo a diversas personalidades del departamento de Salto, figuras cuya presencia histórica, cultural o afectiva ha dejado una marca perdurable en la comunidad. A ese eje temático se suma un conjunto de obras desarrolladas a partir de intereses personales, búsquedas autónomas y propuestas de elección libre que enriquecen el panorama general de la exposición.
A lo largo del presente año trabajamos con una amplia variedad de técnicas y registros visuales: desde el dibujo y la pintura en sus múltiples variantes hasta el collage, y otras exploraciones mixtas que los expositores fueron incorporando según sus afinidades y procesos de evolución. Ese abanico de lenguajes no solo evidencia la versatilidad de los participantes, sino también la voluntad compartida de propiciar un espacio donde convivan distintos modos de entender la expresión artística.
Más allá de los soportes, de los procedimientos técnicos o de las opciones estéticas elegidas, siempre es complejo encontrar nuevas palabras que no remitan simplemente a aquello que ya se encuentra expuesto ante los ojos del espectador. Frente a la propia obra, el discurso crítico suele admitir un límite: las imágenes hablan por sí mismas, condensan experiencias, aprendizajes y, en no pocos casos, desafíos personales que exceden toda explicación previa.
Lo verdaderamente destacable —y lo que vuelve significativo este recorrido anual— es la constancia con la que los integrantes del taller continúan afirmando su compromiso con la creación. Cada nombre que figura en esta muestra es testimonio de una práctica sostenida, de una disposición férrea a compartir, una vez más, sus necesidades expresivas más profundas. En ese gesto se reconoce no solo el crecimiento individual, sino también el valor de un trabajo colectivo que se renueva año tras año.
Oscar Larroca