13/05/2021
Hoy Imagina cumple 24 años. Este casi cuarto de siglo nos encuentra transitando este camino de incertidumbres y fragilidades. Si bien el camino del arte como una elección de vida no ofrece muchos momentos de tierra firme, tampoco estábamos preparados para esta deriva. Esto que hacemos y en lo que nos va la vida, esto tan efímero que solo existe en el momento de la función, esto que no es funcional, que no es tangible, que no sirve para nada en términos productivos y estrictamente económicos pero que es imposible pensar que desaparezca, de golpe está jaqueado, golpeado donde mas duele, amenazado en el centro mismo de su esencia: en la imposibilidad de contacto con el otro. Una fragilidad detrás de la otra. ¿Una sumatoria de fragilidades da como resultado algo aún más frágil?
Este escenario era inimaginable hace un tiempo. Cuando los abrazos y los encuentros no estaban prohibidos. Cuando la cercanía no era peligrosa. Cuando juntarnos a respirar el mismo aire y a contarnos historias no era considerada una actividad de “alto riesgo sanitario”.
Los 24 de Imagina nos encuentran permeables, con la piel fina, el alma inquieta, el cuerpo alerta y el corazón latiendo de porfía. Una vez mas la porfía. La porfía como resistencia. La porfía para sostener y mantener nuestro espacio de encuentro, para atravesar el temporal, para sortear esta suspensión del ritual del convivio. Porque volveremos a encontrarnos, sin dudas.
En este día de aniversario agradecemos y abrazamos a cada una de las personas que con-vivieron con nosotros, que habitaron cada uno de los espacios que habitamos, cada pedacito de tierra firme que generamos, cada lugar en el mundo que construímos durante estos 24 años. Abrazamos también la incertidumbre, la tristeza y el dolor para devolverlos, trasmutados en vida. Salú!