07/12/2023
Ya son casi 8 meses que Karim me tiene así: Agarrándome con fuerza,con amor intenso, con certeza y seguridad, así se siente y me hace sentir. 8 meses de muchos aprendizajes, de conocerme de nuevo con mi compa y de vivirlo todo ahora en patota 👪.
Pero también han sido meses de duelos, de darme cuenta de que afortunadamente nunca volveré a ser la misma, todo ha cambiado, aflora e implota dentro y fuera de mi como un narcótico oxitoamoroso en torno a Karim y mi compa.
Muchos cambios en mi vínculo con el mundo exterior a nuestra familia. Personas con las que ya no resueno y otras con las que si.
Mi tercer 👁️ aún más abierto, atento y sensible que me hace dar cuenta de tanta cosa, observando cómo van cayendo las caretas. Viendo a tantx "feminista" violentando maternidades, a tantx "diacidencia" satanizando maternidades, a tantxs "anarquistas" arremeter simbólicamente declarándo punitivas a quienes elegimos ser mamás.
El golpe más duro viene desde las prácticas y los códigos sociales de los entornos menos esperados.
Así va el mundo.
Hoy para mí, con todo lo que estoy viendo, viviendo y aprendiendo de la criminalización silenciosa y simbólica (porque nunca les dará ni los huevos ni los ovarios para hacerlo fáctico); comprendo y atiendo gracias a mi hijo, al acto más revolucionario, político y contestatario que he elegido: ser mamá.
Ser la mamá artista, la mamá investigadora, la mamá académica, la mamá gestora cultural, la mamá docente, la mamá tamborilera, la mamá orgullosa que elije lleva a su hijo a todos lados ahora que soy expandida, que soy el doble de leonina, doblemente rebelde y el doble de contestataria.