25/01/2025
Nada de esto es casual
En estos días volvieron los cursos de verano al taller y los días previos fueron de mucho apronte, nervios y expectativas.
La previa siempre es con ayuda. Este año les tocó a Juampa, Sofi, Meri, Alejo y Flora. Mi viejo pasó como siempre a dejar alguna herramienta.
Un ratito antes de arrancan compré flores, lavé los delatales y pensé en qué ponerme (cosas que no cuido el resto del año) Es que sí, cada arranque en el taller y el la Figari me preparo para celebrarlo.
Las flores me hicieron acordar a la mañana hace 4 veranos cuando en este viaje de Pájaros de Barro arrancaban los primeros talleres. Ese día también pasó mi viejo a traer herramientas y un ramo de flores que me mandaba mamá.
Ese día abrí las puertas de algo que soñé desde que era niña y logré que me lleven a clases de cerámica:
Siempre quise tener un taller en mi casa, siempre me imaginé enseñando este oficio.
Desde el '97 al verano del 2022 caminé y di muchas vueltas para llegar hasta acá. Lo cierto es que en solo 4 veranos ya no puedo acordarme sin hacer esfuerzo de todas las personas que pasaron por este taller que es también mi casa.
El taller trajo amigues nuevos, reforzó hondamente amistades, y trajo muchos reencuentros con amigues, sus familias y ex alumnes de Figari. Pasaron muchas niñeces, y es un espacio de juego y compartir con lo mejor del amor: Alejo y Flora, mis hijes.
Pah, esto me emociona tanto tanto. Y me emociona hondamente porque nada de esto lo hago sola. Acá hay aguante de cabeza y mucho lomo (no saben cómo hay que meter cuerpa en un taller de cerámica!) de mis viejos, mis amigues, mi compa. Quienes han aguantado arreglos, limpiezas, movidas de tachos y muebles, ayudan con las redes, sostienen emociones, saben quiénes son!
Y bueno... por qué hago público todo esto... porque al final creo que todo es político.
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