27/05/2026
La danza es una práctica de alta exigencia física y emocional.
Sin embargo continúa centrada casi exclusivamente en técnica, repetición y corrección formal, dejando en segundo plano, la regularización del estado interno desde el cual se baila y del contacto con el otro
Esta omisión tiene consecuencias visibles: lesiones recurrentes, fatiga crónica, ansiedad escénica, deterioro del vínculo corporal y dificultades para sostener una práctica saludable a largo plazo.
Este taller incorpora prácticas meditativas taoístas tradicionales —adaptadas de forma rigurosa a la danza — con el objetivo de mejorar la calidad del movimiento, prevenir lesiones y optimizar la experiencia relacional del bailarín.
Proponemos prácticas de Qigong taoísta aplicadas a la danza del tango:
- Meditación en pie (Zhang Zhuang) donde se entrena la presencia en bipedestación, condición central para cualquier bailarín.
- Caminatas meditativas (Pasos de Yu)
- Caminata tradicional taoísta, históricamente utilizada con fines terapéuticos e integrativos.
- Ejercicios meditativos de contacto, prácticas colectivas en contacto con fines de integración profunda.
Efectos relevantes para la danza:
• Disminución de hipertonía crónica.
• Mejora del eje y la alineación sin rigidez.
• Aumento de la estabilidad postural funcional.
• Prevención de lesiones por sobreesfuerzo.
• Refina la transferencia de peso.
• Mejora la continuidad del desplazamiento.
• Optimiza la relación suelo–cuerpo.
• Reduce impactos innecesarios en rodillas y caderas.
• Profundiza la caminata tanguera y escénica.
• Regular el sistema nervioso.
* Favorece la confianza corporal yvincular, reduciendo los montos de ansiedad y tensión trasladados al otro.
• Mejorar la calidad del abrazo o del contacto escénico.
• Favorecer una comunicación corporal más clara
No se requiere experiencia previa en meditación ni en prácticas orientales.