24/05/2026
Al principio las fotos eran para registrar cada movimiento, un chiste mientras comíamos, la risa estallada con la comida llena - va video-, soplando las velitas en un cumpleaños, en el auto, en la playa, en la cama tapados hasta la nariz por el frío de la barbacoa sin calefacción.
Desde hace un tiempo, las pocas fotos que te mando son en el ascensor: estoy yo sola y el pedido que ya llegó a casa, los álbumes están llenos de fotos de Lena y ahora de Kaleia también, video de la perra mirando a la gata, video de lo bien que funciona la cafetera que compramos y del atardecer que tendríamos que estar viendo juntos.
-Por favor, saquemonos una foto juntos.
Pensé que nuestras fotos son como una parada de bondi, cada foto levanta a dos personas diferentes. Somos vos y yo. Y aunque cada vez nos alejamos más de esas dos personas que subieron en la primer parada, en las fotos de hoy sabemos que ninguno de los dos se bajó.
Ahora nuestras conversaciones son fotos de cosas de y para la casa, de lo bien que evolucionan las chiquitas y de la comida pedorra que me hice porque no estas vos para hacer un plato exquisito con tres condimentos, del pedido que acaba de llegar y de alguna foto vieja, donde aparecemos nosotros dos chinos de felicidad pero con ocho, nueve, diez, once años menos que ahora. Y seguro mucha menos ruta, pero muchas más fotos.
Cada vez logramos tener menos fotos. En el amor hay algo sutil, algo que no queda bien si intentas sacarlo de lo íntimo para mostrarlo, se ve forzado, como dejar en agua una flor artificial.
Con el tiempo deja de importar acumular fotos e importan las fotos feas, las que nos mantienen al tanto, para que sepas que mientras no estuviste la casa sigue linda y la gata come bien, que el estante que pusiste antes de irte ayudó un montón al orden de la cocina.
Estas últimas fotos de nosotros con la cara naranja quedan flotando entre las demás del microondas calentando la comida, la gata durmiendo, la planta seca y el pedido de mercado libre. Si alejo y miro la secuencia de fotos, son hermosas, porque alrededor esta todo lo que la sostiene, a la foto y a nosotros.