13/04/2026
Con esa carita me quedo, y los sabores de la vida que más te gustaban. Eras pochisima, el mejor plan para vos era tele y costas dulces, y antes, cuando todavía tus pulmones lo permitían, un puchito -uno atrás del otro-.
Te pusieron un nombre que nunca quisiste América Argentina, te gustaba que te dijeran Titina, el problema es que tu cedula decía otra cosa. Nunca te escuche hablar de tus padres, ni mucho de tu infancia, sin embargo estabas muy orgullosa de la nuestra.
En tus cumpleaños la vida olía a masitas, sanguchitos de miga y coca cola. Amabas la vida, pero no la que estaba afuera, el sol te pinchaba los ojos y no te interesaba mucho el cielo, por eso espero que no encandile mucho cuando llegues, porque ya te imagino puteando! Nunca tuviste miedo de putear al prójimo si era necesario.
Hoy, el día olía a jazmín. Procuré qué te fueras bien perfumadita y ojalá hubiera podido pintarte los labios de rojo carmesí como te gustaba antes.
Nos preparaste, y esperaste. Fuiste paciente. Nos fuiste enseñando de a poco al viaje que ibas a emprender, casi sin decirlo.
Eras la número uno en la sopa de letras, y también en la sopa con letras. Abrir el freezer en tu casa y ver un pote de helado, qué adentro tenía mousse de chocolate con café, era mejor que cualquier otra cosa. Increíblemente fuiste de las abuelas qué hacían tortas de coco. A pesar de que fuiste abandonando la cocina, nunca, nunca abandonaste el placer de comer.
Fuiste una mujer como las de antes, de aguantar y sostener el dolor sin titubear. Fuiste una madre que sostuvo la familia por sus hijos. Una madre por la que sus hijos, siempre lucharon por tener su amor. ¿Es bueno? Es discutible.
Fuiste Miss Uruguay y lo contabas con orgullo, esa época de tu vida te alcanzo para lo que quedó después. Nunca más quisiste fotos ni retratos. Sin embargo ese recuerdo fue el que te permitió decir que fuiste la mujer más linda del Uruguay.
Naciste un 21 de Setiembre y te fuiste un 13 de abril. Naciste en primavera y te fuiste en otoño.
Gracias por el privilegio de haber sido tu nieta, gracias por tu memoria de elefante y por las canciones que me cantaste de noche.
Gracias por haber sido tantas estaciones juntas