04/09/2026
Hay historias que no siempre se cuentan. Hay voces que han sido silenciadas durante siglos. Mujeres que han sido minimizadas, calladas, abusadas, mutiladas… mujeres a las que se les negó el derecho a existir con plenitud, a decidir, a expresarse, a ser.
Y sin embargo, aquí estamos.
De pie. Vivas. Resistiendo. Creando. Transformando el dolor en fuerza, y la memoria en camino.
Ser mujer, ser madre, no ha sido solo un acto de amor; también ha sido, muchas veces, un acto de resistencia. Generaciones enteras han cargado con el peso del mundo en silencio, sosteniendo familias, culturas, historias… sin reconocimiento, sin descanso, sin voz. Pero esa voz nunca desapareció del todo. Se escondió, se fragmentó, se susurró… y hoy, sigue buscando espacios donde volver a nacer.
Yo canto desde ese lugar.
No solo desde la música como entretenimiento, sino desde la necesidad de decir, de nombrar, de honrar. Porque un escenario también es un espacio de verdad. Un lugar donde se puede celebrar, sí… pero también recordar, denunciar y abrazar.
Este sábado 10 de mayo no será solo una celebración. Será un acto de conciencia. Un encuentro con la memoria y con la vida. Un espacio para honrar a las madres, a las mujeres del mundo entero… y para darle voz a quienes no la tienen.
Cada canción llevará una historia. Cada palabra tendrá un peso. Cada silencio dirá lo que muchas no pudieron decir.
Y si tengo una voz, la uso.
Por mí… y por las que no la tienen.
Te espero.