03/04/2020
Hoy le pedí a Dios más amor para con otros.
Pero entendí a través de Su Palabra que para dar amor, primero tengo que reconocer cuando hay una atmósfera de impaciencia para entonces vencerla con PACIENCIA. Reconocer cuando hay un ambiente de egoísmo para entonces vencerlo con BONDAD. Darme cuenta cuando hay envidia para entonces vencerla aprendiendo a CELEBRAR los logros de otros.
Detectar el enojo y el rencor para entonces vencerlos con DOMINIO PROPIO, COMPRENSIÓN Y PERDÓN.
Ver la maldad y derrotarla con la alegría que produce hacer EL BIEN Y LA VERDAD.
Tengo que ser capaz de reconocer cuando hay frustración, incertidumbre y retrogrades para entonces vencerlas con FE, con OPTIMISMO, con ESPERANZA, con FIRMEZA.
El amor es una entrega constante.
Es el mejor detector de lo que está mal para cambiarlo por el bien.
El amor es perfecto y persevera hasta que lo imperfecto desaparezca.
La ausencia del amor invalidará nuestros logros, talentos, dones y capacidades.
El amor es Dios, y Dios siempre triunfará.
El amor JAMÁS se extinguirá.
(1 Corintios 13 NVI)
“El ver lo que está mal, te dará una muy buena oportunidad para demostrar amor”