05/07/2026
Esa noche, la ciudad brillaba como si escondiera secretos. Lucía llegó al evento de gala sin imaginar que esa invitación cambiaría su vida para siempre. Era una fiesta exclusiva en un penthouse de lujo, con vistas infinitas y un silencio extraño entre tanto lujo.
“Te dije que no vinieras”, susurró alguien detrás de ella.
Lucía se giró lentamente. Era Daniel, su ex socio… y la persona en la que menos confiaba ahora.
“¿Perdón? Tú me invitaste”, respondió ella, firme.
Daniel no contestó. Solo le mostró su teléfono. En la pantalla había una grabación: Lucía entrando a una oficina secreta, tomando documentos clasificados.
“Esto no es lo que parece…”, dijo ella, pero su voz tembló por primera vez.
Los invitados comenzaron a mirarla. El ambiente se volvió pesado, incómodo. Alguien apagó la música sin explicación.
Y entonces, las luces parpadearon… y la puerta del ascensor se abrió sola.
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