05/10/2026
Hoy quiero honrar a todas las madres…
A las que bailan, a las que impulsan, a las que esperan detrás del escenario con el corazón en las manos.
A las que aplauden fuerte, a las que observan en silencio, a las que sostienen sin que nadie lo note.
Incluso a las que sienten que no hacen nada, porque tan solo existir ya deja huella en la vida de alguien.
Somos vientre de historia, raíz de generaciones, principio de vida y memoria del cuerpo.
Por ustedes llegamos a este plano terrenal.
Por ustedes aprendimos el primer ritmo: el latido del corazón.
Como mamá y maestra de danza folklórica, he tenido la dicha de bailar con mis tres hijos en distintas etapas de su vida.
Compartir escenarios, ensayos, vestuarios, nervios y aplausos fue una de las formas más hermosas de amarlos y acompañarlos mientras crecían.
Con el tiempo, por diferentes razones, ellos decidieron seguir otros caminos y descubrir nuevas pasiones, especialmente en el deporte.
Y aunque ya no bailen conmigo sobre un escenario, siguen siendo parte importante de mi historia, de mi compañía y de este sueño que he construido con tanto amor.
Hoy respeto profundamente sus gustos, sus decisiones y la libertad de elegir quiénes quieren ser.
Y aun así, me siento profundamente agradecida y afortunada de haber compartido con ellos aunque fuera un pedacito de este mundo que tanto amo: la danza folklórica.
Porque ser madre también es eso…
acompañar, impulsar, soltar y seguir amando con la misma intensidad.
Gracias por crear, cuidar, resistir, amar y acompañar.
Cada paso que damos también lleva algo de ustedes.
Feliz Día de las Madres. 🌹✨