08/08/2025
Hoy viví uno de los días más felices de mi vida. Tuve el honor y el privilegio de ser el abanderado en el acto de cierre de clases de esta generación. Siempre soñé con formar parte de una escolta, y hoy no solo estuve en ella… ¡llevé la bandera en mis manos!
Los nervios estaban presentes, lo confieso, pero todo salió bien. Fue un momento lleno de emoción, orgullo y sentimientos encontrados. Como extranjero, viviendo lejos de mi país, portar la bandera fue algo que me llegó al alma. Sentí una mezcla de alegría, nostalgia y gratitud.
Estar ahí, representando a tantos y llevando en alto los colores que me identifican, fue más que un sueño cumplido. Hoy, más que nunca, me siento orgulloso de quién soy, de mis raíces y del camino que estoy recorriendo.
Gracias a mi Instituto Superior de Educación Artística por esta oportunidad