Desde 2002 este mismo espacio se denominó Ediciones de la URA (la URA, como algunos ya lo conocen), el cual decidimos que parasitaría el Tragaluz (algo tan afín a este animal). La URA desde su nacimiento tuvo una vocación transdisciplinaria, la cual dio a luz a Tragaluz como espacio abierto a proyectos coincidentes. Es un espacio, sobre todo de trabajo, no pretende mucho más que eso. Desde 2010, e
l espacio que anteriormente se llamaba La Ura, casi cariñosamente para algunos, se llama Tragaluz, y la URA, lo parasita, así como tantos otros proyectos que se vienen desarrollando. El espacio hoy denominado Tragaluz, es una casa en la cual lo público y lo privado se entrometen y se molestan, y siempre estuvo relacionado a lo cultural y lo artístico, desde que era el taller de Carlos Colombino, la vivienda de él y también de Milda Rivarola. También fue un espacio muy importante para Osvaldo Salerno, Ticio Escobar y Ricardo Migliorisi, entre tantos otros artistas e intelectuales de esos años. Desde los 70 hasta el año 2001, fue casa, taller, refugio de opositores a la dictadura de Stroessner, espacio festivo y de libertades varias. En 2002, el espacio es vivienda y sede de otros deseos. Lia Colombino ocupó el espacio como vivienda que se abriera a la URA (fue una manera de solventar la casa) y a los talleres de escritura: Abrapalabra, que ella coordina desde 2000 (en anteriores espacios), pero también al taller de grabado de Marcos Benítez, hoy llamado Cabichuí, y otras tantas actividades organizadas por la URA como los mercados, los ciclos de cine, los encuentros en talleres con artistas (como se dio con el taller de Jorge Sáenz en 2003 y el de Nury González en 2006, Guido Beremblum y Carlos Schvartzman). Fue también vivienda de paso o semi permanente para mucha gente: Raquel Schwartz y Ceci Bayá de Bolivia, Nury González, Macarena Murúa, Paula de Solminihac y Rosa Velazco de Chile, Nicolás Richard y equipo desde Chile, Brasil y Francia, André Mennard de Francia y Chile, Mónica Millán, Gustavo Di Mario, Nicolás Monti y Simona Martínez de la Argentina. Vivió aquí también gente de teatro como Patricia Masera y Fátima Fernández, periodo en el cual la casa se llenó de otras identidades. Asimismo pasó por aquí Víctor Candia, diseñador y fotógrafo, que ocupó la casa de a ratos y durante largos años fijó residencia Javier Palma, músico. Varias de estas visitas tuvieron lugar a partir de proyectos con el Paraguay, como el caso de Gustavo Di Mario que desarrolló su residencia organizada por la Fundación Migliorisi y que se quedó en Tragaluz en 2010. El espacio toma el nombre de Tragaluz por la gran lucarna que domina el salón principal y que como concepto tiene que ver con dejar entrar la luz exterior a un espacio interior. Hoy día Tragaluz, espacio transversal, convoca varios proyectos silenciosos: aquí se inscriben los proyectos editoriales de la URA, sus proyectos como colectivo de creación e investigación, y también como organización capaz de llevar adelante la salvaguarda de memoria de archivos de arte y literatura. También desde aquí se gestiona el seminario Espacio/Crítica, se desarrollan los talleres de grabado Cabichuí y el taller Abrapalabra. La idea de inscribir en este espacio diversos proyectos, es que puedan rozarse, contaminarse, molestarse, a veces, para que saquen chispas, algunas muy pequeñas, pero que puedan llegar a incendiarnos cuando haga falta. PROYECTOS, OFICINAS O TALLERES INSCRITOS EN TRAGALUZ, ESPACIO TRANSVERSAL:
- Ediciones de la URA: Organización sin fines de Lucro por personería jurídica habilitada. Como editorial ha realizado varias actividades y publicaciones, y como colectivo se compone de Ana Ayala, Marcos Benítez, Fredi Casco, Lia Colombino y Javier Palma. NUevos miembros: Damián Cabrera, Gabriel Martins y Paula Rodríguez.
- Abrapalabra, Taller de escritura: el taller viene desarrollándose hace ya 11 años y ha sido integrado por innumerables personas. Lo coordina Lia Colombino.
- Cabichuí, Taller de Grabado: ha venido desarrollando sus actividades desde hace varios años en varias opciones de grabado. Lo coordina Marcos Benítez.
- Actividades extra-muros de la Fundación Migliorisi: Claudia Casarino, coordinadora de exposiciones de la Fundación, ha organizado ya dos actividades en el espacio, la residencia de Gustavo Di Mario y el encuentro de artistas con la curadora argentina Patricia Hakim.