23/08/2026
FJMB defiende certificado de ciudadanía puertorriqueña como prueba de un estatus nacional protegido y jurídicamente robusto
San Juan, PR - 22 agosto 2026: Ante la desesperada gestión de la Cámara de Representantes de aprobar una resolución que ordena al Departamento de Estado de Puerto Rico cesar la expedición de certificados de ciudadanía puertorriqueña “por entenderlo incompatible con el ordenamiento jurídico vigente”, la Fundación Juan Mari Brás recordó que el Certificado de Ciudadanía Puertorriqueña emitido por el Departamento de Estado no es un mero papel administrativo ni un capricho identitario.
El propio Juan Mari Brás escribió en su momento: “Hoy nosotros sostenemos que la ciudadanía de Puerto Rico reconocida a los puertorriqueños por la Ley Foraker de 1900 es una de carácter nacional y es la que corresponde a los puertorriqueños tanto bajo el Derecho de Gentes o Natural, como bajo el Derecho Internacional positivo, que incluye -en lo que a Estados Unidos respecta- el Tratado de París de 1898, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y la Convención Interamericana de Derechos de los Ciudadanos de este hemisferio”.
“La defensa de la ciudadanía puertorriqueña y de su correspondiente certificado emitido por el Departamento de Estado de Puerto Rico se fundamenta en nuestra identidad nacional reconocida internacionalmente a través de nuestros representantes en diversos ámbitos culturales, académicos, científicos, deportivos, así como en argumentos jurídicos, constitucionales e internacionales de gran solidez”, dijo Mari Mari Narváez, directora de la Fundación Juan Mari Brás. “Hoy, la ciudadanía puertorriqueña posee una base jurídica e implicaciones internacionales pragmáticas que no pueden borrarse de un plumazo por las inseguridades políticas de los políticos del patio, que observan impotentes la fragilidad de la llamada ciudadanía estadounidense de las personas en Puerto Rico. Esas inseguridades por los vaivenes de la política colonial no pueden pretender destruir la única ciudadanía que tenemos las personas de Puerto Rico por derecho propio y natural y que es a prueba de cualquier desenlace político en nuestro país: nuestra nacionalidad y la ciudadanía puertorriqueña”.
“Los que promueven esta resolución lo hacen ante la evidencia incontestable de la vitalidad y orgullo patrio con que la mayoría de los puertorriqueños celebran su nacionalidad y su cultura. No soportan ver cómo el mundo admira, reconoce y celebra la nacionalidad puertorriqueña en todo su esplendor”, dijo la Lcda. Wilma Reverón Collazo, presidenta de la Junta Directiva de la Fundación Juan Mari Brás. “Podrán aprobar resoluciones en contra del Certificado de Ciudadanía Puertorriqueña pero no podrán borrar el contenido de esa ciudadanía. Esa ciudadanía tiene reconocimiento en organismos internacionales como el Comité de Descolonización de la ONU que año tras año se expresa reconociendo la identidad latinoamericana y caribeña del Pueblo de Puerto Rico”.
La ciudadanía puertorriqueña es “otra cosa”
La ciudadanía puertorriqueña tiene una existencia jurídica independiente y distinta de la estadounidense según el Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó en el histórico caso Ramírez de Ferrer v. Juan Mari Brás (1997). En este pleito, el Supremo resolvió que la ciudadanía puertorriqueña no es un concepto puramente cultural sino una categoría jurídica con rango constitucional. Según la decisión, aunque la ciudadanía estadounidense se extendió a las personas de Puerto Rico por vía legislativa federal en 1917 (la Ley Jones), esta acción no absorbió ni extinguió la ciudadanía originaria de Puerto Rico, reconocida incluso por Estados Unidos en su propia Ley Foraker de 1900, que estableció el primer gobierno civil en Puerto Rico tras la guerra hispano-estadounidense. Ambas ciudadanías coexisten, pero la puertorriqueña tiene su propia raíz en el suelo y en la historia del país. El fallo validó que un ciudadano nacido en Puerto Rico que decida renunciar formalmente a la ciudadanía estadounidense conserva intacto su derecho constitucional a votar en las elecciones de la isla, precisamente por mantener su ciudadanía puertorriqueña.
La ciudadanía estadounidense es frágil porque es colonial
La ciudadanía estadounidense de los nacidos en las islas de Puerto Rico proviene de una ley del Congreso y no directamente de la Constitución de Estados Unidos, por lo que está sujeta a eliminación o cambios según las tendencias políticas en ese país. El representante Morgan Griffith, republicano por Virginia, ha presentado un proyecto de ley que limitaría la ciudadanía por nacimiento en Puerto Rico y otros territorios colonizados por Estados Unidos. Según el End Birthright Citizenship for Territories Act, los bebés nacidos en Puerto Rico a partir del 1 de enero de 2027 solo obtendrían la ciudadanía por nacimiento si al menos uno de sus progenitores fuera ciudadano estadounidense o residente permanente. El proyecto de ley pretende “aclarar las leyes de ciudadanía por nacimiento de Estados Unidos en los territorios y combatir a los ciudadanos extranjeros que buscan obtener la ciudadanía en los territorios estadounidenses”.
“Es evidente que la ciudadanía estadounidense es frágil porque es colonial”, añadió Mari Narváez. “Y la única solución para esa fragilidad es la autodeterminación y descolonización de Puerto Rico. Esa debe ser la única motivación de los políticos electos al momento de abordar este tema: abogar por un proceso de descolonización que cumpla con los estándares internacionales y libere por fin a Puerto Rico de su condición de súbdito”.
“La pretensión de atentar contra la identidad y nacionalidad puertorriqueña mediante la eliminación de la expedición de los certificados de ciudadanía no tendrá efecto alguno en nuestra identidad y orgullo boricua, y recibirá el más amplio repudio de toda nuestra comunidad y de nuestra cultura, así como las correspondientes repercusiones políticas para quienes desconocen nuestras raíces, historia, cultura y valores boricuas”, concluyó Reverón Collazo.
La Fundación Juan Mari Brás tiene el propósito de preservar el legado de Juan Mari Brás y dar a conocer su pensamiento, obra y trayectoria de lucha por la independencia de Puerto Rico a actuales y futuras generaciones.