30/08/2026
Tremendo artículo!! Favor leer
El Paso Fino: un patrimonio de Puerto Rico que no podemos dejar morir
Por Luis Daniel Oliveras Colón
Hay cosas que pertenecen a un país porque fueron creadas por su gente. Hay otras que, además, llevan en su sangre, en su historia y en su esencia la identidad de una nación. Ese es el caso del Paso Fino Puro Puertorriqueño.
El Paso Fino no es simplemente un caballo. Es parte de nuestra historia. Es fruto de generaciones de puertorriqueños que, durante siglos, seleccionaron y criaron estos ejemplares hasta desarrollar una raza con características propias, únicas y profundamente vinculadas a Puerto Rico. Estudios científicos y la propia legislación puertorriqueña reconocen su origen en el caballo criollo puertorriqueño y su singularidad genética.
Por eso, cuando hablamos del Paso Fino, hablamos también de nosotros mismos.
Hablamos del campo puertorriqueño, de nuestros jíbaros, de nuestras tradiciones, de nuestras fiestas, de nuestras familias y de una cultura que se ha transmitido de generación en generación. Hablamos de un animal que durante centurias ha llevado el nombre de Puerto Rico dentro y fuera de nuestra Isla.
Y hoy tenemos que hacernos una pregunta incómoda:
¿Qué pasaría si un día el Paso Fino Puro Puertorriqueño dejara de existir?
Actualmente se estima que quedan cerca de 2,500 ejemplares en Puerto Rico. La propia comunidad dedicada a la preservación de la raza reconoce que la cantidad de nacimientos anuales resulta insuficiente para garantizar una población estable. La raza ha sido incluida, además, entre las razas amenazadas que necesitan esfuerzos de conservación.
Eso significa que no estamos hablando de un problema del futuro.
Estamos hablando de ahora.
Puerto Rico ha perdido muchas cosas que alguna vez fueron parte de nuestra vida cotidiana. Algunas desaparecieron porque dejamos de utilizarlas; otras porque dejamos de valorarlas. No podemos permitir que el Paso Fino corra la misma suerte.
En 2023, Puerto Rico dio un paso histórico al reconocer legalmente al Paso Fino como Patrimonio Nacional y Cultural. En 2024 se estableció el Día Nacional del Paso Fino, celebrado el último domingo de agosto, precisamente para promover su reconocimiento y preservación.
Pero una ley, por sí sola, no puede salvar una raza.
La responsabilidad es de todos.
De los criadores que tienen en sus manos la responsabilidad de preservar la pureza y las características de la raza. De las organizaciones que trabajan por su conservación. Del gobierno, que debe establecer políticas públicas efectivas. De nuestros niños y jóvenes, que deben conocerla y sentirse orgullosos de ella. Y también de cada puertorriqueño que entiende que proteger nuestra cultura significa proteger aquello que nos hace diferentes.
Salvar el Paso Fino no significa solamente criar más caballos. Significa criar correctamente. Significa preservar su identidad, su genealogía, sus características y aquello que hace que un Paso Fino Puro Puertorriqueño sea precisamente eso: puro puertorriqueño.
Este 30 de agosto, cuando celebremos el Día Nacional del Paso Fino, no deberíamos limitarnos a admirar un caballo ejecutando su hermoso andar.
Deberíamos detenernos a pensar en lo que ese andar representa.
Cada pisada del Paso Fino lleva consigo parte de nuestra historia.
Y si nosotros no hacemos algo hoy, quizás algún día nuestros hijos y nietos podrán conocer al Paso Fino solamente en fotografías, libros y videos.
¡No podemos permitirlo!
El Paso Fino Puro Puertorriqueño es nuestro. Nació aquí. Fue desarrollado aquí. Forma parte de nuestra cultura y de nuestra identidad.
Nos corresponde a todos salvarlo.
¡Que permanezca vivo!
¡Que permanezca vibrante!
¡Que permanezca puro!
Que siga caminando con orgullo por los caminos de Puerto Rico y llevando el nombre de nuestra Isla por el mundo.
Porque mientras exista un Paso Fino Puro Puertorriqueño, habrá una parte de Puerto Rico que seguirá caminando.
¡Salvemos nuestra raza. Salvemos parte de lo que somos!