24/01/2026
TRANSCRIBIMOS EN SU TOTALIDAD ESTE ESCRITO DEL DR. ANDRESITO VÉLEZ LEÓN, PUBLICADO EN SU PAGINA DE FACEBOOK/ANDRESITO VÉLEZ LEÓN. https://www.facebook.com/andres.v.leon.1 ENTENDEMOS EL VALOR HISTÓRICO Y CULTURAL QUE SE PRESENTA EN ESTE ESCRITO.
¿Por qué se llevaron el monumento? – lee y comparte
Andresito Vélez
Ayer, viernes 23 de enero, Juana Díaz vivió un momento profundamente significativo. El monumento a los Reyes Magos fue removido temporalmente de nuestra plaza pública como parte de un proceso de restauración y preservación histórica. No se trató en lo absoluto de una pérdida, sino de un acto consciente de cuidado hacia uno de los símbolos culturales más poderosos que tiene nuestra ciudad de Juana Díaz.
Para comprender lo que ocurrió ayer, tenemos que mirar hacia atrás. Acompáñame un minuto a 1985.
El monumento llegó a Juana Díaz en 1985 como parte de la celebración del primer centenario de la Fiesta de Reyes. Su llegada a Juana Díaz no fue silenciosa ni aislada, para nada. Tal y como pasó ayer, el monumento recorrió el centro del país rumbo a Juana Díaz acompañado por la emoción del pueblo. Hubo sirenas, vítores, aplausos, gente en las aceras esperando su paso, y celebrando su recorrido y lo que representaba. Sin saberlo, aquel recorrido instituyó la primera Caravana Nacional de los Reyes Magos de Juana Díaz.
Desde ese momento, los Reyes Magos comenzaron a salir cada año a recorrer caminos que los han llevado a todos los rincones de nuestra patria y más allá. Han visitado cada rincón de Puerto Rico, han cruzado fronteras hacia Cuba, Estados Unidos y otros países, y han llegado incluso al Vaticano en dos ocasiones: en 2004, cuando se encontraron con el papa Juan Pablo II, y en 2022, cuando fueron recibidos por el papa Francisco. En cada uno de esos lugares, la imagen que los acompaña evoca siempre al corazón de Juana Díaz.
El monumento que durante todos estos años ha estado en nuestra plaza fue hecho en lo que llamamos “fiberglass”, obra del artista Naldo de la Loma, y fue hecho para ser el molde que daría paso al monumento en bronce. Por años, con paciencia e ilusión, hemos esperado este momento de completar el trabajo del artista, quien ya partió hacia la eternidad, pero cuya familia atestiguó ayer la consecución de este sueño. Ese molde ya cumplió su misión histórica, que era convertirse en símbolo y referencia viva de una tradición centenaria que Juana Díaz ha sabido preservar con orgullo.
Por eso, despedirlo ayer de manera pública y cultural no fue un gesto improvisado ni vicioso. Fue coherente con la forma en la que llegó en 1985 y con la manera en la que siempre ha sido vivido por nuestro pueblo. La actividad organizada por el Municipio de Juana Díaz fue un acto cultural y, más que todo, de afirmación identitaria. Allí estuvo la comunidad, líderes culturales, ex alcaldes y miembros pasados y presentes del Consejo Juanadino Pro Festejos de Reyes, todos unidos y reconociendo que este símbolo no pertenece solo a nuestra generación, sino a la memoria colectiva de Juana Díaz.
En este punto particular de la historia me permito reconocer con respeto, agradecimiento y admiración a Ramoncito Hernández, nuestro alcalde, como gestor de este momento. Junto a los Tres Reyes Magos, me atrevo a decir muy respetuosamente que es un cuarto protagonista de este momento. Su compromiso con la tradición ha sido claro desde el primer día de su administración, cuando en 2004 nos trajo la Casa Museo de los Santos Reyes Magos de Juana Díaz, una acción concreta que reafirmó el valor cultural de esta celebración y la proyectó hacia el futuro. Si nunca has visitado el museo, debes ir. Allí se guarda el tesoro de esta tradición y se siente lo que con orgullo gritamos al mundo: que somos el Belén de P.R.
Como todo juanadino sabe, soy amante profundo de nuestra ciudad y como defensor férreo de nuestra tradición, reconozco que lo vivido ayer nos habla del inicio de una nueva etapa para nuestra centenaria Fiesta de Reyes. El monumento regresará a nuestra plaza en algún momento a partir del mes de septiembre ya restaurado, fortalecido y listo para seguir contando a las futuras generaciones la historia de un pueblo que ha sabido honrar lo que es suyo.
Hablar de este monumento es hablar de identidad. En cualquier lugar que se ve una fotografía o una réplica de este monumento, el pensamiento regresa inevitablemente a Juana Díaz. Conmueve a quienes viven lejos de su terruño, despierta orgullo en quienes regresan y reafirma, sobre todo, el sentido profundo de pertenencia de los juanadinos. Es precisamente por eso que Puerto Rico y el mundo miran con tanta admiración a Juana Díaz por haber preservado, por más de un siglo, una de las expresiones culturales más auténticas del mundo. Acéptalo: cada 6 de enero los juanadinos miramos a todos como si en el universo no existiera nada más, solo Juana Diaz. Este pueblo es realmente hermoso.
Ayer se honró su historia y se afirmó, con mucho orgullo, que la identidad juanadina se cuida, se honra y se proyecta hacia el futuro sin romper con su esencia.
Andresito Velez Leon