28/06/2026
La fiesta patronal de San Pedro de Corongo (Áncash) es una de las festividades más tradicionales, y hermosas del Perú.
Se celebra principalmente entre el 27 de junio y el 4 de julio, siendo el 29 de junio el día central. Se realiza en estricto honor a San Pedro, el santo patrón de nuestra provincia, pero la festividad está íntimamente ligada al agradecimiento por el agua y el calendario agrícola.
Es una fiesta donde todo el pueblo participa activamente dividiéndose en dos sectores tradicionales(Parte Arriba y Parte Abajo)
Los Jueces de Agua, Son las máximas autoridades de la fiesta (y de la gestión del agua en en todo el año).
Hay un Juez de Agua para la Parte Arriba y otro para la Parte Abajo; ellos se alternan año tras año para liderar los gastos y la organización principal.
Los Campos, Son los colaboradores directos del Juez de Agua. Tienen la obligación de vestir a sus esposas o hijas como Pallas.
Los Cabecillas: Son personas del pueblo que se ofrecen voluntariamente cada primero de enero. Su misión principal es organizar los grupos de danzantes masculinos llamados Panatahuas (los guerreros).
Las Pallas de Corongo son un símbolo de orgullo nacional (nombrado Patrimonio Cultural de la Nación). Danzan con elegancia, gracia y sutiles movimientos por las calles al ritmo de las bandas de músicos o de la roncadora (caja y flauta).
En estas fiestas Se ofrece comida típica a todos los asistentes en abundancia, destacando el tradicional caldo de cabeza y el caldo con mote por las madrugadas(después de bailar al ritmo de la banda), además de abundante chicha de jora, cerveza y licores finos. También se queman imponentes castillos de fuegos artificiales en las vísperas.
El momento milagroso clave ocurre durante el día de la "Bajada" de la imagen (el 27 de junio). Se realiza el acto de la pisada de San Pedro, donde la imagen del santo se coloca suavemente sobre la espalda o los hombros de los fieles. Los devotos acuden a este acto para pedir sanación de enfermedades, protección, salud para sus familias y, muy especialmente, que nunca falte el agua para sus cosechas y sus campos.
Las fotos son cortesía de Corongo Ancash y Klever Ramos