31/08/2026
𝟒𝟒 𝐀𝐍̃𝐎𝐒 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐓𝐑𝐈𝐍𝐂𝐇𝐄𝐑𝐀 𝐓𝐄𝐀𝐓𝐑𝐎
Una vida de resistencia, creación y compromiso
Queridos hermanos y hermanas de La Trinchera Teatro:
queridos artistas, amigos y amantes del teatro:
Parece que fue ayer cuando un grupo de jóvenes estudiantes de secundaria, llenos de inquietudes, sueños y rebeldía, encontró en el teatro una manera de decir lo que sentía, de protestar, de cuestionar y, sobre todo, de comunicarse con su comunidad.
Aquellos jóvenes comprendieron algo fundamental: el teatro no es solamente entretenimiento; el teatro es una forma de entender la vida y de transformar la sociedad.
Y así nació una historia.
Una historia que hoy cumple 44 años.
Hablar de La Trinchera Teatro es hablar de perseverancia. Es hablar de resistencia. Es hablar de hombres y mujeres que decidieron hacer del arte una herramienta de encuentro con su pueblo.
Lo que comenzó como la inquietud de un grupo de jóvenes se convirtió, con el paso de los años, en un sólido referente teatral que ha trascendido las fronteras del Ecuador.
La Trinchera no se quedó en Manta.
Manta salió al mundo a través de La Trinchera.
Durante estas cuatro décadas y cuatro años, el grupo ha acumulado experiencias, aprendizajes, encuentros con artistas de diferentes países y memorables montajes que han enriquecido su trayectoria.
Pero quizá uno de sus mayores logros ha sido algo todavía más profundo: formar un público para el teatro.
Porque un grupo teatral no solamente presenta obras. También educa la sensibilidad de su pueblo. Enseña a mirar, a escuchar, a pensar y a sentir.
Poco a poco, función tras función, encuentro tras encuentro, La Trinchera fue sembrando en Manta el amor por el teatro.
Y esa siembra hoy es parte de la historia cultural de la ciudad.
También debemos reconocer la extraordinaria contribución de La Trinchera al impulso y desarrollo del Festival Internacional de Teatro de Manta, Ecuador, un espacio que permitió el encuentro de diversas culturas, lenguajes escénicos y experiencias artísticas.
Gracias a esa visión, Manta se convirtió en punto de encuentro para artistas y creadores de diferentes lugares del mundo.
Por eso, cuando hablamos de La Trinchera, no hablamos solamente de un grupo de teatro.
Hablamos de un patrimonio cultural vivo.
Hablamos de memoria.
Hablamos de identidad.
Hablamos de resistencia.
¡Cuarenta y cuatro años no se cumplen todos los días!
Son 44 años de escenarios.
44 años de aplausos y silencios.
44 años de dificultades y esperanzas.
44 años de crear aun cuando las circunstancias parecían adversas.
44 años de demostrar que el arte puede resistir.
Por ello, esta trayectoria debe ser valorada y reconocida por el Ministerio de Cultura, por el Estado ecuatoriano y por toda la sociedad.
Porque las instituciones culturales no se construyen de la noche a la mañana.
Se construyen con sacrificio.
Con trabajo.
Con convicción.
Con artistas que muchas veces han tenido que vencer la incomprensión y la falta de apoyo para mantener viva la llama de la creación.
La Trinchera ha resistido 44 años. Y resistir, en el mundo de la cultura, es también un acto de amor y de valentía.
Hoy, Manta es conocida en muchos lugares del mundo gracias, también, a la extraordinaria labor de este grupo.
La Trinchera ha llevado el nombre de su ciudad y de su país más allá de sus fronteras.
Y eso merece gratitud.
Merece reconocimiento.
Merece respeto.
Estoy seguro de que vendrán nuevos aires, nuevos escenarios y nuevos desafíos.
Vendrán nuevas generaciones que recogerán esta herencia.
Porque un grupo que ha sabido resistir durante 44 años tiene todavía mucho que decir, mucho que enseñar y mucho que soñar.
Hoy, queridos hermanos de La Trinchera, después de tantos años de lucha, también les corresponde disfrutar de lo construido.
Mirar hacia atrás con orgullo.
Recordar a quienes estuvieron desde el inicio.
Abrazar a quienes continúan en el camino.
David Calderón de los Ríos
Director General de la Escula de Arte Dramático de Trujillo Peru