13/03/2026
¡Miradas Cruzadas!
Y de pronto la noche se hizo mágica: un encuentro casual. Yo llegando de trabajar, tú caminando en medio de la oscuridad…
…como si la calle hubiera guardado silencio solo para vernos pasar.
La brisa movía suavemente las sombras y las luces lejanas iluminaban el momento como un susurro en medio de la noche, no sé si fue el destino o la casualidad; solo ocurrió, chocamos miradas, me dijiste: “hola”, y yo, ruborizada, contesté: “hola, ¿qué tal?”. El tiempo pareció doblarse sobre sí mismo; tu mirada se volvió un pequeño universo, y por un momento el mundo entero cabía entre tu mirada y la mía, platicamos, sonrisas nerviosas, palpito acelerado.....
La noche ya no era solo noche: era un cielo abierto entre dos desconocidos que siempre se encuentran, una pausa en el ruido de la vida, una chispa breve encendida en la oscuridad.
Y aunque después cada uno siguió su rumbo, algo quedó flotando en el aire, como esas estrellas que tardan en apagarse cuando amanece… recordándonos que, a veces, la magia no llega con grandes señales, sino caminando en silencio en medio de una noche lúgubre.