Maldiciones Cusqueñas

Maldiciones Cusqueñas Historias y Narraciones creados y adaptados para tu imaginación.

Poema de agradecimiento a una madreEl Día de la Madre es el momento idóneo para darle las gracias a tu madre por todos l...
10/05/2020

Poema de agradecimiento a una madre
El Día de la Madre es el momento idóneo para darle las gracias a tu madre por todos los esfuerzos que ha hecho a lo largo de su vida. Solo por ti y por los tuyos. ¡Qué bonito!

¡Madre tú eres la mejor!

Madre, tú eres la dulzura,
tus manos son la ternura,
que nos brinda protección.
Es la sonrisa tu esencia,
que marca la diferencia
al entregarnos amor.

Nos entibia tu mirada
y la paciencia es tu aliada,
esforzada en tu labor.
¡Tantas noches de desvelo!
tanta lágrima y pañuelo
¡para darnos lo mejor!

Tantas horas dedicadas
con sonrisas dibujadas
para hamacar mi soñar.
Entre besos, entre abrazos
fuiste creando los lazos
porque tú eres ejemplar.

07/04/2020

Señor nuestro patrón jurado de nuestro querido Cusco te pedimos una vez más nos cuides ante tanta maldad que ocurre en nuestra tierra elevamos nuestra fe hacia tus pies no nos dejes caer más en las MALDICIONES CUSQUEÑAS




Segundo día de cuarentena, previniendo el COVID-19, que hermoso se vee el Cusco sin humanos, estamos previniendo la prop...
18/03/2020

Segundo día de cuarentena, previniendo el COVID-19, que hermoso se vee el Cusco sin humanos, estamos previniendo la propagación de un virus y al mismo tiempo rescatamos nuestro mundo.

26/02/2020

En el año 2006 la Municipalidad de Wanchaq realizó una batida a todas las calderas del Seguro ubicadas en la Av. Tomasa Tito Condemayta, en ese entonces las calderias más conocidas eran Anita mora, Mama Liz y Calderones,
Al llegar a este último durante sus Inspecciones Sorpresa, las Autoridades se llevaron el susto y asco de sus vidas al encontrar una mano seca de un Cadáver, con la que cada día le daban una vuelta a sus caldos para darles ese sabor único y distinguido que a sus clientes les encantaba.

Después del suceso la Calderia cerró y de los dueños no se supo nada mas, con el tiempo el local fue nuevamente alquilado para otras calderias que aún siguen preparando el Exquisito Caldo Cusqueño.

Maldiciones Cusqueñas

19/02/2020

De pronto la oscuridad dejó escuchar un fuerte rugido de agónica naturaleza, impuesta por aquellos chillidos parecidos a las de un cerdo conjunta a las de un gato que gritando al mismo tiempo, y estas pareciecen imitar algunas palabras que se escuchaban vagamente como humanas, entre las espesas sombras de aquella noche paupérrima, en la que la locura daba signos de aparición para estos dos individuos que se encontraban a la merced de aquello que al parecer, habian herido con ayuda de aquel pequeño fragmento sólido que poseían, con el único propósito que tenian de encontrar una suma presicion y destreza en la suerte que buscaban para herir en la cabeza de aquello que los buscaba desesperadamente y que creían saber a que distancia estaba de ellos.

—Escuchaste eso?
—No, no escucho nada. Respondió con miedo.
—Exacto, a dejado de moverse, creo que lo herimos.
—Como lo sabes?
—Por que lo puedo ver.
—Que? Pero como puedes decir eso? es imposible, si te extrajo los ojos y nos metió en este lugar oscuro?
—Habrá podido extraermelos y ponerme en el lugar más oscuro del planeta, pero el no se percató de algo que su torpe naturaleza lo paso por alto, yo jamás vi algún vestigio mínimo de torpe y escasa luz ser captada por mis ojos grises a lo largo de mi vida, soy ciego, y ese fue el gran error que le costo la vida, pensando que no lo veía, pero se equivoco todo este tiempo, por que sabia donde estaba y como nos observaba.

Las lámparas a kerosene no tardaron en encenderse por el segundo hombre, mientras este se acercaba a la bestia que yacía tendida a escasos metros de ellos.

—Lo maté? Le pregunto el ciego.

Mientras aquella cara de asombro y terror se apoderaba de él, al no poder responderle con palabras ciertas a lo que en realidad sus ojos no aceptaban ver a aquello que los acosaba, y que ahora yacía mu**to en sus pies.

Era una muñeca, con aquellos ojos grises y pupilas descarriadas, apenas visibles y perdidas en aquella masa gelatinosa que los cubria e imposibilitaban su vista, estaba claro, eran los ojos de aquel hombre ciego, que salían desorbitados de aquellas cuencas vacías de plastico duro, pero que de todas maneras no le sirvieron de mucho para volver a ubicar nuevamente a sus dos huéspedes, solo por el afán de cambiar sus extremidades de plástico, por las de un ser humano de verdad.

El huésped.

💀💀Autor: R.A.💀💀

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