23/07/2026
⚛️ Conocido por haber liderado el Proyecto Manhattan, el proyecto estadounidense que resultó en la creación de las primeras bombas atómicas del mundo, que se lanzaron sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, Robert Oppenheimer tuvo una relación cordial pero complicada con Albert Einstein.
Sin embargo, una de las anécdotas más comentadas de ambos físicos ocurrió en el momento en que Oppenheimer enfrentó el escrutinio debido a sus pasadas afiliaciones comunistas, y Einstein estuvo a su lado. Según los informes, este reprendió a Oppenheimer por no prestar atención a sus consejos durante ese período desafiante, refiriéndose a él como un “tonto”.
Cuando Oppenheimer fue convocado a una reunión de seguridad para dar cuenta de sus pasadas relaciones con los comunistas, Einstein lo instó a no dar legitimidad a una “Corte Canguro”. En cambio, le aconsejó que renunciara a su puesto como él mismo había hecho en Alemania durante el ascenso de los nacionalsocialistas. Einstein le dijo a Oppenheimer que no tenía “ninguna obligación de someterse a la caza de brujas”, y si esa era la “recompensa” que Estados Unidos tenía para él por su servicio durante la guerra, “debería darle la espalda”.
Oppenheimer, sin embargo, rechazó su consejo. Al enterarse de esto, Einstein dijo: “Ahí va un narr (tonto en yiddish)”, a su asistente, asintiendo en dirección a Oppenheimer. “El problema con él es que ama a una mujer que no lo ama a él: el gobierno de los Estados Unidos”.
“El problema era simple: todo lo que Oppenheimer tenía que hacer era ir a Washington, decirles a los funcionarios que eran unos tontos y volver a casa”. Einstein fue (ejem) lo suficientemente inteligente como para mantener esos puntos de vista en privado. Públicamente expresó su apoyo de una manera más digerible: “Lo admiro no solo como científico sino también como un gran ser humano”, dijo a la prensa.
📷 Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, Universidad de Princeton, 1947.