17/05/2026
Mientras regiones como Áncash impulsan proyectos para atraer inversión privada, generar empleo y fortalecer su economía regional, en Puno seguimos enfrentando un problema que no podemos ignorar: la falta de visión estratégica y la constante paralización del desarrollo por conflictos políticos y decisiones improvisadas.
El desarrollo no debe tener color político. Más allá de izquierdas o derechas, primero debe estar el futuro de nuestra región. Según el Banco Mundial y la CEPAL, las regiones que logran crecimiento sostenido son aquellas que fortalecen la estabilidad, la inversión, la infraestructura y el capital humano. Puno tiene potencial turístico, energético, tecnológico, cultural y comercial, pero necesitamos autoridades preparadas, planificación y unidad regional.
No podemos seguir alejando inversiones, oportunidades y empleo para nuestra juventud. Cada año perdido significa más pobreza, migración y atraso. Puno necesita mirar al futuro con inteligencia, innovación y amor por nuestra tierra. La defensa de nuestros derechos debe ir acompañada de propuestas, desarrollo y visión de región.
El verdadero cambio empieza cuando dejamos de pensar solo en campañas políticas y comenzamos a pensar en las próximas generaciones.