Programa Cultural Siku & Rock

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28/02/2026
27/02/2026

Día internacional de la lengua materna 😌 ☺️
Porque nuestra cultura, lengua e historia son motivo de admiración en el mundo ❤️

05/02/2026

Algunos mantos de la virgen de la Candelaria a través de la historia

31/01/2026

Erika Karina representante del conjunto Auténticos Karabotas de Pichacani ganó en la categoría Danzas Originarias, mientras que Sofía Lucía del conjunto Tradicional Rey Moreno San Antonio, se impuso en Danzas en Traje de Luces, destacando el talento y la tradición de la región.

22/01/2026

¿Sabías que antes de Cleopatra, América también tuvo una poderosa gobernante ?

Qhapaq Raymi en Puno Aunque la fiesta tiene sus raíces en Cusco, en Puno se celebra con un sabor propio, ligado al lago ...
21/12/2025

Qhapaq Raymi en Puno

Aunque la fiesta tiene sus raíces en Cusco, en Puno se celebra con un sabor propio, ligado al lago T**icaca y las comunidades aymaras y quechuas de la región. Se lleva a cabo alrededor del 21 de diciembre, con actos que comienzan días antes.

Los principales eventos son representaciones teatralizadas en plazas públicas (como la Plaza de Armas de Puno) y en lugares sagrados cercanos al lago, como el Cerro Huajsapata. Los participantes visten trajes tradicionales de colores vibrantes (rojos, amarillos, azules) adornados con plumas, hilos de oro y símbolos solares. Se realizan danzas como el "huayno" y el "diablada", se ofrendan chicha, coca y flores a Inti y a las huacas lacustres, y se reúnen familias y comunidades para compartir comidas típicas como el "cuy chactado" y el "pisco sour". Un momento destacado es la salida al lago en balsas tradicionales ("totoras") para rendir homenaje al sol que emerge con mayor fuerza después del solsticio.

El Apu Cancharani y la Danza Prohibida​El Apu Cancharani, la montaña tutelar que abraza a Puno, era conocido en la antig...
21/12/2025

El Apu Cancharani y la Danza Prohibida
​El Apu Cancharani, la montaña tutelar que abraza a Puno, era conocido en la antigüedad como el "Apu Silencioso". A diferencia de sus hermanos nevados que gritaban con truenos, Cancharani guardaba una quietud pétrea. La razón de su silencio era una pena antigua.
​Se cuenta que Cancharani se enamoró de la energía vibrante de la gente que vivía a sus pies, especialmente de sus danzas. Pero el Dios Sol, Inti, celoso de que una montaña inferior pudiera albergar tanta alegría, le impuso un castigo: Cancharani no podría escuchar ni ver la alegría de sus gentes durante el tiempo de la siembra y la cosecha.
​Así, Puno crecía bajo la vigilancia del Apu, pero este permanecía sordo a las sikuris y ciego a las morenadas.
​Un año, durante los días del Carnaval, la ciudad estalló en una alegría sin igual. Cientos de bailarines subieron por las faldas del Apu, sin saber de su pena. En el grupo, iba un joven músico de pinquillo (una flauta andina) llamado Ayar.
​Ayar era tan apasionado que, al llegar a una pequeña cueva en la ladera de Cancharani, no pudo contenerse. Su pinquillo soltó una melodía tan pura y desgarradora, una mezcla de dolor andino y felicidad carnavalesca, que penetró la roca.
​El Apu Cancharani, a pesar de la maldición de Inti, sintió una vibración en su corazón de piedra. Era la primera sensación de la música en siglos. Intentó abrir sus ojos, pero solo pudo liberar un denso banco de niebla que cubrió toda la ciudad.
​Ayar, sintiendo la presencia del Apu, interpretó esto como una súplica y tocó con más fuerza, infundiendo en la melodía todo el gozo y el dolor de su pueblo. Finalmente, la melodía fue tan intensa que rompió la maldición.
​Cancharani no solo pudo escuchar, sino que sintió la danza. En agradecimiento, retiró la niebla y, en lugar de truenos, el Apu soltó una cascada de pequeñas rocas brillantes que, al caer, se convirtieron en las primeras monedas de arcilla para que los artesanos de Puno pudieran vender sus creaciones.
​Desde entonces, el Apu Cancharani es el guardián de la Música y el Folklore. Se dice que, si uno escucha atentamente, el viento que baja de sus laderas lleva consigo el ritmo secreto que solo los sikuris más antiguos logran replicar en el día del Candelaria.

El Apu Pukara y el Corazón de Arcilla​El Apu Pukara no es una montaña de nieve, sino una gran fortaleza de piedra rojiza...
20/12/2025

El Apu Pukara y el Corazón de Arcilla
​El Apu Pukara no es una montaña de nieve, sino una gran fortaleza de piedra rojiza, el último baluarte de una civilización que conocía los secretos del cielo y la tierra. Sus pirámides truncas, ahora silenciosas, fueron el asiento de los sabios que leían el destino en el curso de las estrellas.
​En tiempos inmemoriales, el Apu Pukara se sentía solo. Era un líder, pero también una roca fría que observaba cómo su pueblo, los ancestros de los alfareros, lidiaba con el clima implacable del altiplano. Su gente tenía maíz y llamas, pero le faltaba algo: el espíritu del coraje permanente.
​Una prolongada sequía agostó los campos. Los pastores, desesperados, subieron al peñón del Apu a suplicar lluvia. El Apu Pukara, conmovido por la fe, no les dio lluvia de inmediato, sino que envió un sueño a un joven ceramista llamado T**i, que significaba "Plomo".
​En el sueño, el Apu le mostró la cima y le dijo: "T**i, el coraje está dentro de la roca, pero está atrapado. Ve, ofrece tu herramienta más preciada y libéralo."
​T**i subió la colina llevando consigo su herramienta de modelado favorita y una bola de arcilla rojiza, el alma de su arte. Al llegar a la cúspide, vio una grieta profunda. Dudó, pues la arcilla era su sustento. Finalmente, la arrojó a la grieta, y el pequeño sonido que hizo resonó como un trueno.
​De la grieta, impulsado por el sacrificio de la arcilla, emergió el primer espíritu guardián del Apu: un toro formidable, con la fuerza de la tierra y la resistencia del peñón. Este no era un animal de carne y hueso, sino de fuego y v***r, un ser de arcilla pura animada por el aliento del Apu.
​El toro, en lugar de embestir, golpeó la roca con su cuerno, y del punto que tocó, brotó agua con tal fuerza que revivió el páramo seco.
​Cuando el agua se calmó, el toro de v***r se solidificó en piedra y luego se desmoronó, volviendo a ser polvo. Pero T**i había entendido el mensaje: el verdadero coraje es el espíritu del toro, fuerte y protector, moldeado por la fe y el sacrificio de la arcilla.
​Desde ese día, T**i y sus descendientes, los ceramistas de Pucará, moldearon la figura del toro en pares, colocándolos en los techos. Son los Toritos de Pucará, que llevan el espíritu de protección del Apu. Cada Torito contiene una parte de esa arcilla original, recordándole al pueblo que el Apu Pukara los bendijo con el coraje de la tierra y la abundancia del agua.
​El Apu Pukara sigue siendo el guardián de la memoria de la cultura madre y el origen de la protección de sus hogares.

El Apu Khapia y la Serpiente Amaru​En las faldas orientales del imponente Apu Khapia, donde las brisas del T**icaca silb...
14/12/2025

El Apu Khapia y la Serpiente Amaru
​En las faldas orientales del imponente Apu Khapia, donde las brisas del T**icaca silban entre las qocha (lagunas) de la cumbre, vivía la Serpiente Amaru, la guardiana de las aguas subterráneas. Amaru era colosal, con escamas del color del basalto mojado y ojos brillantes como obsidiana pulida.
​El Apu Khapia, en su sabiduría, había delegado a Amaru la tarea de medir la pureza del lago. Si las aguas se ensuciaban por la maldad o el olvido de los hombres, Amaru debía beberlas hasta secar la laguna de Wiñaymarca, la joya más preciada del Apu.
​Un año, la gente de Zepita se volvió egoísta; sus corazones se endurecieron y arrojaron sus desechos a las orillas sagradas. El Apu Khapia comenzó a temblar de dolor, y la Amaru, sintiendo la orden no verbal de su señor, comenzó a desenrollarse. Su cuerpo cubrió los valles y su boca se abrió sobre la orilla, dispuesta a tragar el agua impura.
​Los yachaqs (sabios) vieron la sombra de la catástrofe y subieron a la cumbre. Allí, encontraron al Apu Khapia envuelto en niebla. Le rogaron por piedad.
​El Apu les respondió con una voz que era el eco de un trueno lejano: "Mi guardiana actúa por mi ley. Solo una ofrenda de humildad puede detenerla."
​Los yachaqs no ofrecieron oro ni plata, sino que tomaron arcilla de las laderas y moldearon miles de pequeñas figurillas de chacras (parcelas) y llamas, símbolos de la vida sencilla y la gratitud. Las ofrecieron justo en el punto donde Amaru empezaba a beber.
​Al ver la ofrenda de humildad y el reconocimiento de su error, la gran serpiente Amaru detuvo su labor. Su respiración se convirtió en un viento cálido que empujó las nubes sucias, y luego se deslizó de vuelta a las profundidades del volcán.
​Desde ese día, se dice que la Amaru duerme bajo el Apu Khapia. Si el lago brilla limpio, ella duerme pacíficamente. Pero si las aguas se ven turbias, la gente sabe que la Serpiente Amaru está despertando para cumplir la ley del Apu.

El Cerro San Bartolomé de Juli: El Apu Bautizado​La historia del Cerro San Bartolomé en la "Pequeña Roma de América" (Ju...
14/12/2025

El Cerro San Bartolomé de Juli: El Apu Bautizado
​La historia del Cerro San Bartolomé en la "Pequeña Roma de América" (Juli) es un relato de sincretismo. Este Apu era un espíritu protector pre-inca, conocido simplemente como Mallku Pacha (Espíritu de la Tierra). Con la llegada de los jesuitas en la colonia, los lugareños se negaron a dejar de adorarlo. En lugar de prohibir el culto, los sacerdotes lo bautizaron con el nombre del apóstol San Bartolomé. La leyenda colonial cuenta que el Apu, al ser bautizado, aceptó su nuevo nombre a cambio de una promesa: él seguiría protegiendo a su pueblo de las inundaciones del T**icaca, pero en el día de San Bartolomé, el 24 de agosto, exigiría la fiesta más grande y ruidosa de todo el altiplano, un rito que mezcla la fe católica con la ancestral devoción a la montaña.

Apu Quimsachata: El Consejo de los Tres Hermanos​Los tres picos del macizo Quimsachata (que significa "Tres Montes" en Q...
07/12/2025

Apu Quimsachata:
El Consejo de los Tres Hermanos
​Los tres picos del macizo Quimsachata (que significa "Tres Montes" en Quechua/Aymara) son considerados tres hermanos Apus: un anciano sabio, un guerrero y un joven soñador. Viven en una eterna asamblea para decidir el destino de las comunidades quechuas y aymaras de la provincia de Melgar.
​El Anciano dicta la ley de la tradición.
​El Guerrero controla la fuerza del viento y la helada para castigar la desobediencia.
​El Joven inspira a los artistas y músicos con nuevas melodías y diseños para sus tejidos.
​Sus decisiones se anuncian a través de las nubes que se posan sobre ellos: si la nube es larga y blanca, el consejo fue pacífico y traerá bendiciones; si la nube es oscura y partida, hubo desacuerdo y traerá un año difícil.

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