Proyecto Unidad de Cultura Pisco

Proyecto Unidad de Cultura Pisco Trabajamos con artistas, colectivos culturales y diferentes organizaciones de la sociedad civil a fin de abrir nuevos espacios de expresión ciudadana.

Proyecto Unidad de Cultura Pisco es un espacio digital que articula y visibiliza iniciativas culturales de la provincia, difundiendo actividades, patrimonio, memoria histórica y expresiones, promoviendo participación ciudadana e identidad cultural. El proyecto Unidad de Cultura Pisco es una iniciativa liderada por Sandro Medrano Legua, nuestra responsabilidad es la de fomentar la producción, circu

lación y consumo de bienes culturales en nuestra amada Provincia de Pisco. Este proyecto involucra a la cultura en temas de raza, género, memoria, derechos humanos, interculturalidad, medio ambiente, entre otros. Trabajamos a partir de cinco lineamientos: construcción de ciudadanía, fomento a la producción cultural, circulación de bienes culturales, recuperación de espacios públicos y capacitación en gestión cultural.

EL PLAN DE GOBIERNO DE KEIKO FUJIMORI CONVIERTE LA CULTURA EN UN ANEXO DEL TURISMOAutor : Sandro Medrano LeguaEl plan de...
21/05/2026

EL PLAN DE GOBIERNO DE KEIKO FUJIMORI CONVIERTE LA CULTURA EN UN ANEXO DEL TURISMO
Autor : Sandro Medrano Legua

El plan de gobierno de Keiko Fujimori no tiene un capítulo de cultura. Esa omisión no es un descuido técnico, sino una declaración política en sí misma. Mientras el Perú enfrenta un Ministerio de Cultura con el presupuesto más frágil de la región (cuyo presupuesto proyectado para 2026 cayó a S/ 826.8 millones, debido a que en 2025 ejecutó menos del 40% de sus proyectos de inversión) , la candidata reduce el tratamiento de lo cultural a menciones dispersas en turismo y economía naranja. La cultura, en su propuesta, no es un derecho ciudadano ni un pilar de cohesión social: es un adorno retórico al servicio de la marca país. En un contexto donde el 70.2% de la fuerza laboral es informal , el sector cultural requiere desesperadamente políticas de formalización laboral, no frases bonitas.

Lo poco que se menciona es grave por lo que dice y más grave por lo que calla. Propone culminar la museografía del MUNA y poner en valor turístico Choquequirao, pero no dedica una sola línea al fortalecimiento institucional del Ministerio de Cultura, ni a la protección de los miles de sitios arqueológicos menores amenazados por minería informal y narcotráfico. Frente a la necesidad real de saneamiento físico-legal y vigilancia del patrimonio disperso (que incluye más de 28,000 bienes inmuebles prehispánicos) , su plan responde con dos proyectos emblemáticos y una mención genérica a “defensa del patrimonio”. No alcanza. La reciente regulación del saneamiento automático para facilitar inversiones evidencia que la discusión real es técnica y presupuestal, algo que el plan ignora por completo.

La ausencia de memoria histórica y diversidad lingüística es el silencio más elocuente del documento. El Perú arrastra heridas abiertas por décadas de violencia política, y cualquier plan de gobierno serio debería incluir políticas de verdad, reparación y museos de la memoria. El plan Fujimori no las tiene. Tampoco menciona las 48 lenguas originarias del país, de las cuales 17 están en peligro o seriamente en peligro de extinción, con casos extremos como el taushiro y resígaro que tienen un solo hablante cada una . La “identidad nacional” que promueve es monocultural, excluyente y deliberadamente vaciada de diversidad. No hay interculturalidad, no hay apoyo a culturas vivas afroperuanas, ni Educación Intercultural Bilingüe (EIB) para más de 1.2 millones de estudiantes que necesitan 20,000 docentes especializados que el Estado no tiene .

En el terreno de las industrias creativas y el empleo cultural, la propuesta es vergonzosamente insuficiente. Habla de escuelas técnicas y economía naranja atadas a educación técnica, pero no ofrece líneas de crédito, estímulos fiscales, modernización de la ley de mecenazgo, ni seguridad social para trabajadores culturales. Mientras el programa de Estímulos Económicos del Mincul ha tenido que operar con apenas S/ 5.15 millones anuales para artes escénicas y música (logrando generar 4,075 empleos en 2024) , el plan de gobierno ignora que el sector requiere una inversión masiva para sacar a los artistas de la informalidad que afecta al 84.9% de los jóvenes peruanos . La cultura no es un taller vocacional: es una industria que genera empleo formal si hay voluntad política.

La descentralización cultural es otra víctima silenciosa. El acceso a bibliotecas, teatros, escuelas de arte y circulación artística es profundamente desigual, reflejando un Índice de Competitividad Regional donde 19 regiones se encuentran en nivel “extremo bajo” y solo Lima Metropolitana y Callao tienen desempeño medio alto . El plan no propone una política de descentralización. En su lugar, reduce la cultura regional a un anexo del turismo comunitario. Ignora que las identidades locales son vivas, diversas y que en regiones como Loreto o Puno los proyectos de inversión cultural acumulan retrasos promedio de 876 días . Sin presupuesto ni rectoría, la cultura regional queda abandonada a la lógica extractivista del turismo sin desarrollo humano.

En conclusión este plan no está en condiciones de gobernar un país megadiverso como el Perú. Mientras el Estado real reduce el presupuesto del Mincul por baja ejecución y el 94.8% de los trabajadores rurales carecen de formalidad , la candidata ofrece un espejismo turístico. La cultura no es un apéndice del turismo ni un adorno de la educación técnica: es un pilar de la democracia, la memoria y el desarrollo sostenible. Ocultarla, fragmentarla o subordinarla revela desconocimiento y desinterés. Un país sin política cultural es un país sin proyecto de futuro.



LA EDUCACIÓN EN EL LABERINTO: EVALUANDO EL PLAN DE ROBERTO SÁNCHEZAutor : Sandro Medrano LeguaEl plan educativo de Rober...
20/05/2026

LA EDUCACIÓN EN EL LABERINTO: EVALUANDO EL PLAN DE ROBERTO SÁNCHEZ
Autor : Sandro Medrano Legua

El plan educativo de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) llega con un diagnóstico certero y necesario: reconoce la mercantilización del sistema, el subfinanciamiento crónico —Perú destina el 4.24% del PBI frente al 6% recomendado por la UNESCO, ubicándose por debajo de países como Noruega, Estados Unidos y Corea del Sur —, la vergüenza de tener 58% de colegios sin agua potable y una brecha de infraestructura que supera los S/ 158 mil millones. También acierta al visibilizar la precarización docente: el déficit real de profesionales en educación intercultural bilingüe asciende a 19,745 docentes, no 25,796 como señala el plan —cifra que la Defensoría del Pueblo ya alertó en 2021—, y la crisis terminal de la universidad pública . Hasta ahí, el papel aguanta. Pero un buen diagnóstico no salva un mal tratamiento. Y aquí el problema es de fondo: el plan confunde declarar derechos con diseñar políticas públicas efectivas.

El primer y más grave vacío es estratégico: no existe una estrategia pedagógica nacional. No hay metas explícitas para mejorar comprensión lectora pese a que la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA 2025) muestra que los avances en lectura y matemática se mantienen estancados respecto a 2023 y 2024, salvo mejoras puntuales en zonas rurales . Tampoco aborda cómo revertir que, en escuelas EIB (Educación Intercultural Bilingüe)de frontera como la UGEL Río Santiago, solo el 2% de estudiantes alcanza nivel satisfactorio en lectura en castellano como segunda lengua —frente a un 22% nacional—, una brecha que el promedio regional simplemente invisibiliza . En un país donde la calidad del aprendizaje está en estado de emergencia, proponer un plan sin hoja de ruta pedagógica es como construir un hospital sin médicos.

El segundo problema es de realismo transformador. Plantear reducir solo el 20% de la brecha de infraestructura en cinco años, frente a un déficit histórico de más de S/ 158 mil millones, es tímido. El presupuesto público para educación en 2026 asciende a 17 mil millones de soles —el segundo más alto otorgado a un sector—, pero de este solo 295 millones se destinan al mantenimiento de más de 53 mil colegios, una cifra insuficiente frente a la magnitud del problema . Erradicar el analfabetismo en un quinquenio suena bien en un eslogan, pero la realidad es tozuda: en los últimos 15 años, el Perú solo logró reducir la tasa de analfabetismo en 2.6 puntos porcentuales, y más del 80% de las personas analfabetas superan los 40 años, concentrándose en regiones como Huánuco (12.5%), Apurímac (11.2%) y Cajamarca (9.9%) . Sin metas anuales territorializadas ni un programa específico para zonas de extrema pobreza, la promesa se convierte en propaganda.

En el plano docente, el plan acierta al proponer el nombramiento masivo —actualmente hay más de 272 mil docentes nombrados y 130 mil contratados —, pero omite por completo la carrera pública magisterial. La brecha EIB, aunque se ha reducido, sigue siendo crítica: faltan 9,851 docentes bilingües en secundaria, 6,411 en primaria y 3,213 en inicial, y muchas plazas son ocupadas por profesores que solo hablan castellano o bilingües sin título pedagógico . El plan no responde: ¿cómo se evalúa el desempeño? ¿qué incentivos hay para la mejora continua? ¿cómo se cierra la brecha de formación inicial sin fortalecer institutos superiores y universidades públicas? Sin respuestas, el nombramiento masivo solo estabiliza el statu quo, no lo mejora.

En el ámbito de la interculturalidad y la educación bilingüe, el plan tiene sensibilidad pero adolece de operatividad. Si bien se observan avances en escuelas EIB —la reducción del nivel "previo al inicio" en lectura fue de 5.3% entre 2023 y 2025—, persisten problemas estructurales: el 52% de estudiantes cree que estudiar castellano y lengua originaria a la vez hace que se aprendan mal ambas lenguas, una percepción errónea que la evidencia pedagógica desmiente pero que el plan no aborda cómo combatir . Además, la relación escuela-familia en comunidades EIB es mucho más débil: solo el 58% de familias reporta ser informada por la escuela, frente al 80% nacional . Un discurso identitario potente sin estrategias para fortalecer la confianza comunitaria y la formación de docentes bilingües no cambia la realidad del niño shipibo o aimara que aprende en una lengua que no es la suya.

En conclusión final el plan Sánchez es asimétrico. Tiene un diagnóstico de primera línea, sensibilidad social y enfoque de derechos bien desarrollado, pero fracasa en lo más elemental: mejorar los aprendizajes con una estrategia pedagógica clara, metas realistas y gobernanza técnica. Sin un plan que ponga la calidad en el centro, la brecha no se cierra: se perpetúa.



EDUCACIÓN: EL PLAN DE KEIKO FUJIMORI ENTRE LA INFRAESTRUCTURA Y EL VACÍO CUALITATIVOAutor : Sandro Medrano LeguaEl plan ...
18/05/2026

EDUCACIÓN: EL PLAN DE KEIKO FUJIMORI ENTRE LA INFRAESTRUCTURA Y EL VACÍO CUALITATIVO
Autor : Sandro Medrano Legua

El plan de gobierno de Keiko Fujimori para el sector educación acierta al identificar brechas evidentes: infraestructura deficitaria, baja conectividad, deserción escolar y pobres resultados en pruebas PISA. Sin embargo, el diagnóstico se queda en una radiografía sin autopsia. No profundiza en las causas reales de esos males: una gestión pública fragmentada, la corrupción enquistada en la ejecución de obras educativas, la debilidad crónica de los gobiernos regionales y locales, y el colapso del liderazgo pedagógico dentro de las escuelas. En otras palabras, reconoce los síntomas, pero evade discutir la enfermedad del sistema, aquella que ha permitido que la brecha en infraestructura educativa ascienda a S/ 158,832 millones hasta diciembre de 2024, según datos del Ministerio de Educación.

Prometer 3,000 colegios nuevos suena ambicioso, pero la brecha real exige una inversión que supera los S/ 158,000 millones, y más del 70% de las escuelas carece de servicios básicos completos. Datos de la Estadística de la Calidad Educativa (Escale) del Minedu indican que, de un total de 71,202 instituciones educativas, solo el 47% cuenta con acceso a agua potable por red pública y apenas el 41.9% dispone de desagüe por red pública, situación que se agrava en el ámbito rural, donde solo el 18% de colegios accede a agua potable y el 12% a desagüe. Sin un plan masivo de mantenimiento preventivo ni una estrategia clara para fortalecer la capacidad de ejecución regional —en 2024, los gobiernos locales solo ejecutaron el 65.1% de su presupuesto para infraestructura educativa, dejando de invertir S/ 254 millones— esas promesas corren el riesgo de replicar los fracasos del pasado. Algo similar ocurre con los 6 millones de dispositivos tecnológicos prometidos: sin formación docente sostenida y sin conectividad operativa real, se repetirá la historia del Plan Huascarán. La Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica, pese a contar con una capacidad contratada de 137 Gbps en julio de 2025, registra un uso efectivo de apenas entre 18% y 24%, lo que evidencia que el problema no es solo infraestructura, sino gestión y sostenibilidad.

Aquí está el vacío más grave del plan. Se habla de inteligencia artificial, inglés y habilidades blandas, pero no se enfrenta el núcleo del fracaso: la gestión pedagógica dentro del aula. No hay estrategia de acompañamiento situado al docente, ni reforma de la formación inicial magisterial (la raíz del problema), ni liderazgo directivo efectivo. Mientras no se resuelva que, según los últimos resultados de PISA 2022, más de la mitad de los estudiantes peruanos no alcanza las competencias básicas en matemáticas, con apenas un 34% logrando el nivel mínimo de desempeño, hablar de IA en escuelas rurales es, técnicamente, una desconexión irresponsable. El plan confunde currículo declarado con currículo implementado, y omite que, según el diagnóstico de brechas del Sistema Nacional de Programación Multianual de Inversiones, el 84% de los locales de educación secundaria presenta condiciones inadecuadas, y en regiones como Callao, Junín y Pasco, más del 90% de la infraestructura educativa es deficiente. Cabe precisar que los resultados de PISA 2025 aún no han sido publicados —la evaluación se aplicó entre agosto y setiembre de 2025 y los resultados se esperan para el segundo semestre de 2026— por lo que la cifra del 34% en nivel mínimo de matemáticas corresponde a la medición más reciente disponible, correspondiente a 2022.

El énfasis del plan en articular educación con empleo es necesario, pero insuficiente y reduccionista. Trata la educación como una mera herramienta del mercado, descuidando su función esencial: formar ciudadanía crítica, pensamiento humanista, creatividad y democracia activa. No hay reflexión sobre cómo fortalecer la escuela como espacio de deliberación ética y pluralidad, mientras que las cifras de deserción escolar siguen siendo alarmantes: más de 360,962 estudiantes de entre 4 y 18 años no reciben ningún tipo de educación en el Perú, según información del Minedu y Reniec. Esta deserción tiene causas estructurales —trabajo infantil, embarazo adolescente, pobreza extrema— que no se resuelven solo con sistemas de alerta temprana. Además, la propuesta de reforzar valores patrióticos no explica cómo implementarse sin caer en adoctrinamiento, un riesgo grave en una educación pública laica y diversa.

El plan tiene luces: metas cuantitativas claras, reconocimiento de la deuda social docente y un sistema de información integrada. Pero su debilidad estructural es profunda. Ignora la evidencia nacional e internacional de que la mejora educativa sostenible depende de reformas pedagógicas, liderazgo escolar efectivo, acompañamiento situado a los docentes y capacidades reales de gestión descentralizada. Tampoco aborda la reforma de las UGEL, ni mecanismos de supervisión y rendición de cuentas, ni una estrategia anticorrupción en la ejecución educativa. La ineficiencia en la ejecución del gasto es evidente: mientras el Gobierno nacional ejecutó el 95% de su presupuesto para infraestructura educativa en 2024, los gobiernos regionales apenas alcanzaron el 87.8% y los locales un preocupante 65.1%, lo que evidencia que el cuello de botella no es la falta de recursos, sino la incapacidad de gestión subnacional.

El plan de Fujimori para educación ofrece la imagen de un "Estado gerente" eficiente en infraestructura y conexión laboral, pero frágil en lo cualitativo, democrático y pedagógico. El Perú no necesita solo más colegios y laptops; necesita una revolución silenciosa dentro del aula. Sin reforma de la formación docente, sin liderazgo pedagógico y sin una visión de educación como derecho humano integral, estas propuestas seguirán perpetuando las mismas brechas que dicen cerrar. La evidencia está ahí: 16.2% de colegios en estado crítico o colapsable, más de S/ 158,000 millones de brecha de inversión, y una Red Dorsal subutilizada que desperdicia recursos públicos. Eso, en este plan, no aparece.



PISCO : LA OPULENCIA DEL GAS FRENTE AL DEFICIT DEL BIENESTAR (Entrega II)Por : Sandro Medrano LeguaLa segunda arista de ...
13/05/2026

PISCO : LA OPULENCIA DEL GAS FRENTE AL DEFICIT DEL BIENESTAR (Entrega II)
Por : Sandro Medrano Legua

La segunda arista de este análisis se centra en la fragilidad de una modernidad que ignora la resiliencia territorial. A pesar de contar con un flujo de caja que supera los S/ 40 millones anuales solo por canon, Pisco ha enfrentado el trienio 2023-2025 bajo la sombra de sucesivos Estados de Emergencia. La investigación técnica sobre el gasto en seguridad ciudadana revela un enfoque estrictamente logístico y reactivo. Se ha priorizado la compra de patrulleros y equipamiento básico, omitiendo la implementación de sistemas de inteligencia territorial y observatorios de criminalidad que la propia gestión prometió en su Plan de Gobierno registrado ante el JNE.

Esta falta de visión estratégica en seguridad ha generado una externalidad negativa sobre la inversión privada local. Según reportes de conflictividad y seguridad, la falta de una red de protección efectiva ha frenado el crecimiento del comercio minorista y el turismo, dejando a Pisco como una "economía de enclave" donde solo prospera el sector portuario de exportación. La municipalidad, con recursos suficientes para ser una Smart City, ha decidido mantener una gestión de la seguridad analógica, perdiendo la oportunidad de integrar tecnología de datos para reducir los índices de victimización que afectan al ciudadano de a pie.

Otro pilar de esta auditoría social es la ausencia de una política de Sostenibilidad y Mantenimiento. El modelo de gasto actual no contempla la "Gestión de Activos". Cada plaza y cada kilómetro de asfalto inaugurado nace con un déficit de mantenimiento futuro. Al no existir una asignación proporcional en el gasto corriente para preservar lo construido, la provincia se condena a un ciclo de deterioro y reconstrucción perpetua. Técnicamente, esto se traduce como un Modelo de Consumo de Capital: se agota la riqueza del gas para crear infraestructura que, por falta de cuidado, desaparecerá antes de que la siguiente generación pueda usufructuarla.

La transparencia es el tercer gran ausente en esta gestión. En un entorno donde se administran más de S/ 130 millones adicionales en tres años, la falta de un portal de Datos Abiertos es una decisión política, no una limitación técnica. El ciudadano no puede rastrear en tiempo real el avance de las obras ni el cumplimiento de las metas físicas. Esta opacidad, documentada en los informes de monitoreo de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP), impide el control social efectivo y facilita la atomización del presupuesto en obras menores que no requieren auditorías profundas de la Contraloría.

La vulnerabilidad hídrica completa el cuadro de riesgo. Pisco, ubicada en una zona de estrés hídrico y alto peligro sísmico, no ha registrado en este periodo inversiones estratégicas en resiliencia de servicios básicos. Mientras la fachada urbana se embellece, la fuente de vida de la ciudad sigue desprotegida. La negligencia en la inversión de plantas de tratamiento y el aseguramiento de fuentes de agua frente a desastres naturales demuestra que la "modernidad" es solo una capa de pintura sobre una estructura frágil. Ante un evento catastrófico, las plazas relucientes no proporcionarán el agua ni la seguridad que la población demandará.

El veredicto final para el periodo 2023-2025 es el de una Prosperidad Hipotecada. Se ha consumido la riqueza no renovable del subsuelo para financiar una ilusión de progreso. Pisco es hoy una vitrina iluminada con el dinero del gas, pero con una estructura social debilitada por la anemia infantil y una estructura física amenazada por el colapso sanitario. La gestión ha cumplido con la "forma" de gastar el dinero para satisfacer los indicadores del MEF, pero ha fallado en el "fondo" de transformar la vida de sus habitantes. Pisco no ha sido liderado hacia el desarrollo; ha sido administrado para la apariencia mientras su futuro se desvanece bajo capas de asfalto insostenible.

Referencias

Instituto Nacional de Estadística e Informática [INEI]. (2024). Encuesta Demográfica y de Salud Familiar - ENDES 2024: Indicadores de anemia y desnutrición en la región Ica y provincia de Pisco. Lima, Perú: Autor.

Jurado Nacional de Elecciones [JNE]. (2022). Plan de Gobierno 2023-2026: Propuestas de seguridad y desarrollo social para la Provincia de Pisco. Plataforma Electoral.

Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza [MCLCP]. (2025). Reporte de seguimiento a la ejecución presupuestal y brechas sociales en la Provincia de Pisco. Ica, Perú: Secretaría Técnica Departamental.

Ministerio de Economía y Finanzas [MEF]. (2026). Consulta Amigable de Transparencia Económica: Reporte de ejecución presupuestal, Canon y Sobrecanon de la Municipalidad Provincial de Pisco (2023-2025). Recuperado de apps5.mef.gob.pe/transparencia/

Ministerio de Economía y Finanzas [MEF]. (2025). Banco de Inversiones: Seguimiento a la ejecución de IOARR y proyectos de inversión pública de la Municipalidad de Pisco. Sistema Nacional de Programación Multianual (Invierte.pe).

Municipalidad Provincial de Pisco [MPI]. (2024). Plan Operativo Institucional (POI) y Programación Multianual de Inversiones (PMI) 2023-2025. Pisco, Perú: Gerencia de Planeamiento y Presupuesto.

Presidencia del Consejo de Ministros [PCM]. (2026). Decreto Supremo que prorroga el Estado de Emergencia en la Provincia de Pisco por inseguridad ciudadana. Diario Oficial El Peruano.



EL ARTE NO SE COLEGIA: LA LEY QUE PODRÍA CONVERTIR LA CULTURA EN UN ESPACIO DE CONTROL Y CENSURAAutor Sandro Medrano Leg...
11/05/2026

EL ARTE NO SE COLEGIA: LA LEY QUE PODRÍA CONVERTIR LA CULTURA EN UN ESPACIO DE CONTROL Y CENSURA
Autor Sandro Medrano Legua

La propuesta para crear el Colegio Profesional de Artistas del Perú pretende venderse como un avance para el sector cultural, pero en realidad expone una profunda desconexión con la verdadera realidad del artista peruano. En un país donde miles de creadores sobreviven desde la autogestión, el arte popular, la tradición oral y el trabajo independiente, imponer una estructura burocrática basada en títulos universitarios es excluir de golpe a buena parte de quienes sostienen la cultura viva del Perú. Porque el arte peruano no nació en oficinas ni facultades; nació en las calles, las comunidades, las fiestas populares y la memoria colectiva.

El proyecto plantea que para integrarse al colegio se debe contar con título profesional o licenciatura en arte. Entonces surge la pregunta que nadie quiere responder: ¿qué pasa con el músico popular que aprendió desde niño en su comunidad?, ¿qué pasa con los raperos, DJs, cirqueros, mimos, animadores, técnicos de escenario o artistas urbanos que construyeron su trayectoria fuera de las aulas? ¿Dejarán de ser artistas porque una institución decide que no tienen el cartón adecuado? Esta visión elitista convierte la cultura en un privilegio académico y desprecia décadas de creación nacida desde la experiencia y el territorio.

Más preocupante todavía es que el dictamen otorga al colegio la función de “ordenar y supervisar el ejercicio profesional” del arte. Ahí aparece el verdadero riesgo: cuando una entidad tiene poder para supervisar quién ejerce y quién no, también puede convertirse en una herramienta de control ideológico. ¿Qué ocurrirá si un artista critica al gobierno, denuncia violaciones a los derechos humanos o hace sátira política? ¿Quién garantiza que no existan sanciones, expulsiones o persecuciones internas disfrazadas de ética profesional? En el Perú ya conocemos demasiado bien cómo funciona la censura cuando el poder se siente incómodo.

La iniciativa además nace en el peor contexto posible: un país donde la mayoría de artistas vive en precariedad laboral, sin seguridad social, sin estabilidad económica y muchas veces dependiendo de favores políticos para acceder a espacios culturales. En lugar de discutir políticas públicas serias para dignificar el trabajo cultural, se impulsa una nueva estructura que cobrará colegiaturas, cuotas y sanciones. Es decir, mientras el artista pelea por sobrevivir, el Estado y ciertos sectores pretenden agregarle más burocracia a una actividad que ya vive asfixiada por el abandono institucional.

El problema también es profundamente centralista y vertical. Cada disciplina artística tiene dinámicas distintas, necesidades propias y conflictos particulares. No vive la misma realidad un actor teatral que un músico callejero o un técnico de sonido. Sin embargo, esta propuesta intenta meter a todos en una sola estructura sin una consulta amplia y real con quienes conocen el circuito cultural desde adentro. Todo parece construido desde escritorios limeños alejados del verdadero ecosistema artístico nacional. Y cuando las leyes culturales se hacen sin escuchar a la cultura viva, el resultado suele ser desastroso.

El Perú necesita políticas culturales que protejan la libertad creativa, fortalezcan la descentralización y reconozcan la diversidad de formas de hacer arte. Lo que no necesita es una institución con capacidad de decidir quién merece ser reconocido como artista y quién no. Porque el arte no se valida con un sello burocrático ni con una credencial institucional. El arte existe porque la sociedad crea, resiste, denuncia, celebra y se expresa. Y el día que una oficina tenga el poder de definir quién puede hacerlo, la cultura habrá dejado de ser libre.

Revisa el proyecto completo aquí:
https://img.lpderecho.pe/wp-content/uploads/2026/05/PL-04970-2022-CR-LP-Derecho.pdf



PISCO : LA OPULENCIA DEL GAS FRENTE AL DEFICIT DEL BIENESTAR (Entrega I)Autor: Sandro Medrano LeguaLa provincia de Pisco...
09/05/2026

PISCO : LA OPULENCIA DEL GAS FRENTE AL DEFICIT DEL BIENESTAR (Entrega I)
Autor: Sandro Medrano Legua

La provincia de Pisco atraviesa una de las paradojas financieras más agudas de su historia. Bajo un escenario de ingresos extraordinarios, la gestión municipal 2023-2025 ha instaurado un modelo de gasto que prioriza la estética urbana sobre la resiliencia estructural. Según la Consulta Amigable del MEF (Rubro 18), la municipalidad ha administrado un acumulado aproximado de S/ 130,160,612 provenientes exclusivamente del Canon Gasífero. Esta cifra, lejos de ser un motor de transformación, ha desnudado una dependencia fiscal del 84% respecto a las transferencias del Gobierno Central, revelando una nula capacidad de gestión tributaria local y una preocupante vulnerabilidad ante las fluctuaciones del sector energético.

El despliegue presupuestario de este trienio ha consolidado lo que técnicamente se denomina una "Gestión de Fachada". El análisis del devengado en el portal de Transparencia Económica muestra una concentración del 62% del presupuesto de inversiones en proyectos de transitabilidad urbana (pistas y veredas). Esta decisión política ignora un principio básico de la ingeniería financiera: la jerarquización de brechas. Mientras la superficie se renueva con asfalto fresco, la inversión en el subsuelo redes de agua y alcantarillado apenas ha promediado un 4.5% anual, condenando a la infraestructura nueva a una obsolescencia programada por colapsos de tuberías que superan los 40 años de antigüedad.

Esta asimetría en el gasto configura una ineficiencia dinámica. Ejecutar pavimentación masiva sobre redes obsoletas, a pesar de las advertencias técnicas de las Entidades Prestadoras de Servicios (EPS), representa una negligencia fiscal de alto impacto. El costo de rotura y reposición posterior incrementará el valor real de las obras en un 40%, drenando recursos que pertenecen al erario público. Para el analista, esto no es progreso; es una transferencia de riqueza del subsuelo hacia activos de rápida depreciación que no resuelven la crisis sanitaria latente en la periferia y el casco antiguo de la provincia.

El éxito de una gestión no puede medirse únicamente por su capacidad de gasto, sino por el retorno social de su inversión. En Pisco, el Costo de Oportunidad ha sido devastador. Los millones invertidos en plazas y monumentos de bajo impacto productivo equivalen al presupuesto necesario para haber construido y equipado cuatro Centros de Salud de nivel I-3. En su lugar, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), a través de la encuesta ENDES 2024, reporta que la anemia infantil en la zona se mantiene en un estancamiento crítico del 39.4%, evidenciando que se ha preferido el cemento sobre la salud de la primera infancia.

Para sostener esta maquinaria de gasto ante los ojos del Gobierno Central, la gestión ha recurrido sistemáticamente a las IOARR (Inversiones de Optimización, Ampliación Marginal, Rehabilitación y Reposición). Según el Banco de Inversiones (Invierte.pe), este mecanismo ha permitido ejecutar el presupuesto con celeridad para calificar a los incentivos del MEF, pero evitando el rigor de los proyectos de inversión pública (PIP) de mayor complejidad. Esta "salida rápida" garantiza bonos por eficiencia de ejecución para la municipalidad, pero entrega al ciudadano "parches financieros" que no solucionan las brechas de saneamiento o seguridad de manera integral.

Finalmente, esta primera entrega revela que Pisco está atrapado en la "Trampa de la Renta". Al comportarse como un simple administrador de la riqueza ajena (el gas), la municipalidad ha omitido crear infraestructura productiva que trascienda la era extractiva. La ausencia de proyectos de innovación o diversificación económica sugiere que, una vez agotada la bonanza o reducidas las transferencias, la provincia no tendrá bases sólidas para sostener la onerosa infraestructura ornamental que hoy se construye. La "ciudad vitrina" que hoy se luce tiene cimientos de barro y una deuda social que sigue creciendo a la sombra de los festivales oficiales.



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