07/09/2025
A Ñ O R A N Z A
Cuánta emoción despierta esta imagen del antiguo Puerto de Tahuishco, rincón que guarda entre sus aguas y montañas la memoria de generaciones enteras. Han pasado muchos años y, detrás de esta foto, viven las historias de esfuerzo y éxito, pero también las de tristeza y despedida.
Este puerto, alguna vez bullicioso, fue un punto vital de encuentro y comercio. Desde la corriente del río Mayo llegaban los botes cargados de productos agrícolas: plátanos, café, yuca, cacao y tantos frutos de nuestra tierra, que encontraban aquí un espacio para florecer en manos de la gente trabajadora de Moyobamba.
Evocar al Puerto de Tahuishco es volver a escuchar esas voces, los pregones de los vendedores, las risas de los niños corriendo, el eco de los días festivos y la calma de las tardes en que el sol se escondía entre los árboles. Es recordar que este lugar no fue solo un puerto, sino un corazón palpitante de vida y esperanza.
Hoy, contemplarlo desde la distancia es celebrar nuestras raíces, porque el Tahuishco sigue siendo memoria viva: testigo de lo que fuimos y fuente de inspiración para lo que aún soñamos construir.
✨ Y aunque muchos de los que compartieron estas historias ya partieron a la eternidad, su recuerdo sigue navegando en nuestras memorias, iluminando con cariño cada rincón de este puerto eterno.