08/03/2025
Ella busca nacer. Recorrió muchas existencias, cruzó mares, caminó desiertos, escaló montañas, dio alimento, abrazó, desató guerras e intentó atrapar el cielo. Llegó a este mundo sola, completamente desnuda en cuerpo y alma, a cumplir una misión. Con el paso de los años lo olvidó, su pequeño cuerpo fue cubriéndose de ropajes para así aprender las lecciones que sólo se enseñan en esta vida. En sus ojos está escrito el secreto que intenta develar, tan suyo como mío, tan escondido que a veces desespera, mas nunca se da por vencida. Cambió de piel cientos de veces, experimentó sus propias tristezas, se falló a sí misma y gracias a ello comprendió que algo faltaba. Entonces, un día cualquiera de un año cualquiera, que es siempre el mejor momento para iniciar, retomó el camino, ese en el que alguna vez fue feliz. Con sorpresa corroboró que sus huellas seguían allí, como esperándola, al fin, luego de tantas lunas, con la paciencia propia de un padre hacia su hijo, emprendió la marcha sin saber a dónde ir, ni esperar llegar. Descalza, caminó sin prisa, recordó su nombre, recuperó su esencia, sanó sus heridas, limpió su mente, aprendió a confiar. En su vientre una luz se encendió, tan poderosa como la llama de su vocación. Llevó sus manos hacia ella, acunándola con ternura y cantó tan alto las melodías de su alma, que a lo lejos un enorme sol despuntó del horizonte. Lloró tantos atardeceres, noches oscuras, seres mezquinos y quimeras olvidadas, que un océano de oportunidades creó a su alrededor sin darse cuenta. Era hora, el tiempo había llegado, lo que tanto añoraba, cumplir su misión y volver a empezar. Sintió un dolor punzante en cada parte de su cuerpo que la obligó a detenerse. Se arrodilló en la arena, tan ardiente como su corazón, iluminada de dorado, extendió sus brazos al cielo y gritó. Cuando todo fue oscuridad, unas manos la tomaron por la cintura, para terminar acurrucada en el pecho tibio de un alma deseosa por traerla a la vida una vez más. Una voz dulce y tibia susurró en su oído, como si fuera su propia voz: …ESTA VEZ NO TE DEJARÉ OLVIDAR…
8 de Marzo " Día de la mujer "