24/10/2026
Me duele lo que no sucede contigo
No me duele solamente tu silencio,
ni este mensaje que quedó sin respuesta;
me duele todo lo que guardo dentro,
esta ilusión que mi corazón aún alimenta.
No sabes cuántas veces te recuerdo
en medio de mis días agitados,
cuántas veces quisiera detener el tiempo
para encontrarte, aunque fuera unos instantes.
Yo no te escribo para pedirte nada,
ni para obligarte a sentir lo que yo siento;
te escribo porque, entre tantas cosas,
todavía hay un lugar para ti en mi pensamiento.
Y sí, me duele que no me busques,
que quizá no notes mi ausencia,
que yo encuentre un motivo para saludarte
y tú no encuentres uno para acercarte.
Pero ¿sabes qué es lo más triste de todo?
Que no te guardo rencor por tu silencio.
Me duele más tener tantas ganas de abrazarte
y tener que conformarme con imaginarlo.
Quizá algún día comprenda
por qué la vida nos dejó a medio camino,
por qué hay personas que nos tocan el alma
sin llegar a compartir nuestro destino.
Mientras tanto, seguiré siendo yo:
la mujer que siente, que sueña, que lucha,
que puede esconder sus lágrimas entre mil tareas
y sonreír aunque por dentro te eche de menos.
No sé si algún día me extrañarás,
si alguna vez buscarás mi compañía,
si al recordar mi nombre sentirás
aquello que yo siento cuando pienso en ti.
Solo sé que hoy te habría bastado un mensaje,
unas palabras, un pequeño gesto de cariño…
Y aquí estoy, aprendiendo a aceptar
que no siempre se encuentran dos corazones
en el mismo lugar del camino.
Porque a veces lo que más duele no es perder a alguien,
sino no haber podido vivir lo que soñábamos con él.
Y aunque mi corazón todavía te espere,
ojalá algún día aprenda a abrazar mi propia vida
con la misma ternura
con la que tantas veces he querido abrazarte a ti.