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🚨 CIENTÍFICOS CONFIRMAN QUE LOS PECES SIENTEN DOLOR INTENSO HASTA 25 MINUTOS DESPUÉS DE SER CAPTURADOS📌 Cada año, se sac...
13/08/2025

🚨 CIENTÍFICOS CONFIRMAN QUE LOS PECES SIENTEN DOLOR INTENSO HASTA 25 MINUTOS DESPUÉS DE SER CAPTURADOS

📌 Cada año, se sacrifican más de dos billones de peces para el consumo humano, pero su sufrimiento casi nunca se tiene en cuenta.

🐟 Estudios recientes revelan que especies como la trucha arcoíris pueden experimentar un dolor intenso durante hasta 25 minutos después de ser sacadas del agua.

💥 Los investigadores identificaron cuatro etapas de sufrimiento, desde el pánico inicial hasta el colapso físico, usando señales cerebrales, reflejos y respuesta a medicamentos.

❗ Este descubrimiento desmonta la creencia de que los peces no sienten dolor y refuerza el llamado a un trato más ético hacia ellos.

📚 Fuente: Frontiers in Veterinary Science

“Una vez escribí un cheque de 10 millones de dólares… y lo guardé en mi billetera como si fuera real.” En ese momento no...
22/05/2025

“Una vez escribí un cheque de 10 millones de dólares… y lo guardé en mi billetera como si fuera real.”

En ese momento no tenía ni para pagar el arriendo. Dormía en una furgoneta con mi familia, y había días en que solo teníamos sopa enlatada para cenar. Pero ese pedazo de papel era mi manera de decirme a mí mismo: esto es lo que valgo, aunque el mundo aún no lo vea.

Los rechazos fueron muchos. Me decían que era “demasiado raro”, “demasiado expresivo”, “demasiado loco”. Pero yo sabía que mi locura era mi ventaja. Cada vez que alguien cerraba una puerta, yo le hablaba al cheque. Le decía: aguántame tantico, que pronto vas a tener valor de verdad.

Cinco años después, me pagaron exactamente 10 millones de dólares por hacer “Dumb and Dumber”. Fui directo a ver ese cheque viejo que seguía doblado en mi billetera. Lloré. No por el dinero… sino porque me había prometido algo y lo cumplí.

“No subestimes el poder de creer en algo que aún no existe. A veces, el mundo solo necesita que tú lo veas primero.”

Pues si🤷🏼‍♀️🩵
21/03/2025

Pues si🤷🏼‍♀️🩵

─Qué asco con tu mamá, Emilio, tener los perros dentro de la casa y ella comiendo buñuelos como si nada, ¿es en serio? ¿...
24/09/2024

─Qué asco con tu mamá, Emilio, tener los perros dentro de la casa y ella comiendo buñuelos como si nada, ¿es en serio? ¿Así viviste toda tu vida?
─Sí, amor, pero somos aseados. Los perritos son limpios, salen, popean y limpiamos sus desechos.
─Nada qué ver, Emilio. A una semana de casarnos y no estarás pensando que traeré mis hijos aquí. Había oído cómo vivías, pero esto es exagerado, qué oso.
─Tranquila, amor, te va a oír, además, ella sabe que no te gustan los animales.
─Nomás tú, animal ja ja ja ja
─Qué pesada, no me digas así.
─Pesada tu mamá. Esa obesidad la va a matar, ¡mírala, llenándose de azúcar!
─Ya, es mi mamá, recuérdalo. Yo jamás ofendo a la tuya.
─Obvio, mamá es otra cosa, de otra clase, jamás viviría así. Pero te voy a sacar de aquí, Mili. Conmigo tienes el futuro asegurado. Recuerda que mi carrera es más productiva que tu certificado de máquinas herramientas.
─Es el estudio que pudieron darme.
─Nomás faltó fueras veterinario, ja ja ja. Sería el colmo de la familia Burrón.
Entré en casa mientras Grecia se quedó en el umbral. De la vasija en plástico amarillo tomé la mitad de un buñuelo, lo golpeé con el borde del recipiente para quitarle un poco de azúcar y seguí camino a la cocina en busca de mamá.
Volvimos a los cinco minutos y ella, amabilísima, traía una docena de tamales.
─Toma, mija. Llévaselos a mi comadre. Están recién saliditos. Ten cuidado están algo calientes.
─Gracias, señora. Se los haré llegar, aunque es vegetariana; pero gracias. Igual tía Marlene tiene gatitos y se los puede dar.
─Amor, cómo crees, a los gatos no.
─ ¿Qué de malo? Son animalitos con derecho a comer, ¿no?
─Sí, amor, pero estos te los está dando para tu mamá.
─Siempre has sabido que en casa no comemos estas cosas, Emilio... bueno, a lo que vinimos, señora, estamos aquí porque...
─Pero pásale, mija, siéntate un poco y lo platicamos.
─Lo haría, pero es que a la tela de mi falda se le pegan las basuritas y pues, como es nueva.
─Si lo dices por mis perritos, nunca trepan. Seremos pobres, pero muy limpios.
─Aquí estoy bien...
─Ven, amor, siéntate, ¿Cómo vas a creer que estaré aquí sentado y tu ahí parada? esto es cosa seria.
─Señora, la boda es la otra semana y quería llevarla a comprar la ropa que ha de llevar. Mamá irá con nosotras pues ella se encargó de todo porque aquí el Mili no tenía dinero para casi nada, entonces le digo que mínimo nos diera lo de su ropa para vestirla y vaya acorde al outfits de la familia.
─ ¡Pero si apenas me hicieron el traje les mandé fotos, mija!
─En palabras de mamá, es anticuado y fuera de tendencia.
─Me vestiré como yo me sienta cómoda y dile a mi comadre que no se apure por la repostería, yo misma la llevaré.
─¡¡No!! ¿Y lo preparará todo aquí?
─Amor, si no quieres las de mamá pues no, tranquila.
─Emilio, ¿Sabes cuánto gastó mamá en preparativos? Todo ha sido traído de San Antonio y Dallas. La repostería viene de Monterrey, y obvio no son empanadas de calabaza... gracias, señora, de todos modos, ¿entonces nos vamos?
─No, mija, iré vestida como yo lo decida… y te aclaro, linda, sé hacer todo tipo de repostería y a mi hijo le encantan las de calabaza.
─ ¡Mamá, por favor, no diga eso!, ande, vamos y no se me ponga así.
Mamá me miró serena, pero sus párpados temblaban. Claramente sus puños sudaban dentro de las bolsas del mandil. Esos cuatro o cinco segundos que me miró sin decir nada, me dijeron mucho, pero entonces la tomé del brazo en mi intento por llevarla afuera.
─ ¿Así se irá con el mandil?─atajó Grecia─ ¿no tiene unas sandalias? Emilio, vamos a Galerías Terranova, no manches.
─Ni me había fijado en eso, amor, perdóname… ¡Mamá, ya le había dicho desde ayer que estuviera lista!
Incomodada volvió adentro, se quitó el mandil y se puso sus zapatos de domingo. Grecia le echó un vistazo dejando ir una expresión de gracia como diciendo que no había gran diferencia.
Afuera y estacionada en doble fila, la señora Monserrat esperaba impaciente.
─Qué tal comadre, gusto en conocerla─ saludó mamá luego de la terrible dificultad que fue trepar a la altísima camioneta.
─Qué tal, señora. Mi hija me ha hablado mucho de usted.
─Espero cosas buenas.
─Sí. Le gustan los perritos.
─Mucho.
─Esas cosas a nosotros no─ expuso al tiempo que aceleraba─. Le digo a mi hija que ahora que estén casados cuiden mucho eso. Los animales son malos para los bebés. Son sucios y causan enfermedades. Además el barrio no ayuda mucho. Quince minutos tuve para que se me encendiera la alergia al polvo.
─Creo que a veces los humanos somos más propagadores de virulencias que los animalitos, comadre. Somos más venenosos, vanidosos, petulantes y claro, más asquerosos en nuestra manera de hablar. Ellos son agresivos cuando se ven amenazados, pero nosotros atacamos hasta al más inocente y pisoteamos al resto, ¿no cree?
Le apreté la mano a mamá en un intento de calmarla. La miré feo. Su opinión había sido tan filosa que al llegar al semáforo desde el volante salió una voz:
─ ¿Podría bajar, señora? Grecia, asegúrate que cuando lo haga no queden pelitos en el asiento.
Grecia, que iba de copiloto, se asomó atrás y me dijo:
─Amor, ¿le sacudes porfa?
Mamá había bajado con algo de dificultad y tan de prisa que yo no había podido ayudarla. Con la palma de mi mano limpié la tela ante la mirada de mi novia. Mamá había cerrado la puerta y yo, aturdido y sin saber qué hacer, escuchaba a mi novia cantar Lady Gaga como si nada hubiera pasado. Yo sudaba y al asomarme por el cristal trasero vi a mamá parda ahí, en la banqueta, mirándome con sus ojos de mujer dolida, pero sin perder la compostura. El cambio de luz se me hizo eterno y cuando por fin nos pusimos en marcha, la vi perderse en esa nebulosa tarde octubrina.
Grecia era el amor de mi vida. Había quitado de mi camino galanes que amenazaban arrebatármela. Luché por ella años y entonces ahí, en el altar y después de la bendición agradecí a Dios tantas benevolencias. Nuestro viaje por la Riviera Maya por tres semanas fue lo soñado. En pocas palabras nos olvidamos del mundo y al volver nos dedicamos a nuestro nuevo hogar. La suegra se había portado bien. Nos había dejado una casa grande y amueblada. Mi suegro me puso de gerente de almacén de su proveedora de tornillos y así, a los nueve meses nació nuestra primera hija. La nombramos Renata y un día después del bautismo me ganó la nostalgia. Hacía tanto que no veía a mamá que seguro estaría feliz de conocer a su nieta.
Al llegar la puerta estaba abierta. Tía Loli trapeaba y Lalo, su esposo, reparaba un trastero.
─Qué tal tía, ¿y mamá?
─...
─ ¿Por qué me ve así, tía?
─Mi hermana está en el asilo.
─ ¿Por?
─No preguntes algo de lo que tú tienes la respuesta. Le compré la casa y me pidió la pusiera en un asilo. No entendió razones. Con el dinero paga su pensión. Allá en el cuarto del fondo hay cosas que tal vez te sirvan. Déjame aquí la niña, no le vaya a picar alguna arañita.
El cuarto fue una lanzada de filosas dagas a mi alma. En la mera entrada había una enorme canasta de bolsitas de repostería qué supe eran para mi boda. Al abrir una de ellas el olor a calabaza fermentada me estalló el alma En la misma y ya deshidratados, la bolsa despreciada de tamales. Había fotos de mis cumpleaños, ropa mía y algunos discos de La Rondalla de Saltillo y Mocedades que junto a ella escuchaba por las tardes cuando volvía de la prepa. El aire se me fue y al recargarme en la pared sentí una veloz cucaracha andar por mi oreja derecha. Me la sacudí y salí presuroso. Le quité a mi hija a la tía y abordé mi auto nuevo.
En el asilo mamá se negó a recibirme, pero al verme a lo lejos claramente la vi llorando. Alcé a Renata para que la viera, pero ella tomó las ruedas de la silla y se condujo adentro.
Una semana después mamá murió y yo seguí siendo el marido agachón que tenía que agradecer por todo porque mi certificado de prepa en máquinas herramientas no valía nada contra los reconocimientos de la facultad de mi esposa. Trago asquerosos platillos gourmet mientras anhelo las albóndigas, los tamales y los frijoles refritos. Vivo la miseria de ser el hombre más manipulado y que por cobarde vive lamiéndole las botas a su suegro. Atiendo a mi suegra porque de no hacerlo mi esposa se molesta y dejarme en la calle es su amenaza más dicha desde que me casé con ella. Mi pregunta existencial a últimas fechas es ¿exactamente qué soy?
AUTOR: JUAN DE DIOS

23/09/2024

Un hombre rico mandó a su sirviente al mercado en busca de provisiones. En el camino este se cruzó con la muerte, que lo miró fijamente a los ojos. El sirviente se puso pálido del susto y salió corriendo dejando tras de sí las provisiones y la mula.

—¡Amo!, ¡amo! —gritó desesperado al regresar—. Por favor, necesito un caballo y algo de dinero para salir ya mismo de la ciudad! ¡Quizás llegue a Siria antes del anochecer! ¡Por favor, amo!

El amo lo cuestionó sobre tan urgente pedido y el sirviente le contó el encuentro con la muerte.

Entonces el amo le entregó una bolsa con monedas de oro y el corcel más rápido que tenía.

—Gracias, amo —dijo el sirviente y se fue velozmente para llegar a Siria.

Cuando el sirviente se marchó, el acaudalado hombre caminó hasta el mercado en busca de la muerte.

—¿Por qué asustaste a mi sirviente? —le preguntó cuando la vio.

—¿Asustarlo yo? —preguntó la muerte.

—Sí —dijo el hombre rico—. Me contó que al cruzarlo lo miraste en forma amenazadora.

—Yo no lo miré amenazante —dijo la
muerte—. Lo miré sorprendida. No esperaba verlo aquí esta tarde, porque se supone que tengo que recogerlo en Siria esta noche.

FIN

Autor anónimo.

Carta al hombre de mi vida que no es mi esposo !!Yo quería encontrar al hombre de mi vida….Quería encontrarlo en algún l...
22/06/2024

Carta al hombre de mi vida que no es mi esposo !!

Yo quería encontrar al hombre de mi vida….
Quería encontrarlo en algún lugar concurrido, lo encontré en mi vientre.
Lo imagine en ropa elegante y lo encontré desnudo.
Pensé llevar mi cabello sexy y unos jeans lindos, pero ahí estaba yo… con el sudor en mi cuerpo y una bata rosa.
Pensé sonreír coqueta para él, y en su encuentro lloré como una niña mientras besaba su frente.
Imaginé a mi hombre perfecto tomar mi mano y llevarme lejos… pero fui yo quien tomó su dedo mientras lo cogía en brazos.
En una fecha especial, el día de su nacimiento, conocí al fin al hombre de mi vida: Mi hijo.
No podía haber hombre más perfecto para mi, el que me desvela por las noches y por la mañana me hace amar mis enormes ojeras.
Ese que llora y me hace llorar con él.
El que sonríe para mi y me llena por completo el corazón,
El único que me hizo ser madre antes que mujer.
El que juega en mi cama y me hace feliz!
Porque entiendo que hay bebés que nacen teniéndolo todo, incluyendo un padre… Y bebés que desde antes de nacer luchan y se enfrentan a mil desafíos saliendo victoriosos!
Éste ultimo eres tu mi niño! Y yo, estoy muy orgullosa de ser tu madre.

Desconozco el autor.

En una ocasión el actor Ryan Gosling fue fotografiado por un paparazzi, en donde vestía una camisa donde aparecía el act...
26/04/2024

En una ocasión el actor Ryan Gosling fue fotografiado por un paparazzi, en donde vestía una camisa donde aparecía el actor Macaulay Culkin siendo un niño. La camisa llamó mucho la atención de la gente por tener a uno de los actores infantiles más iconos , por lo que se hizo viral.

La nota llegó hasta Macaulay Culkin donde reapareció en sus redes vistiendo la imagen de Ryan Gosling, vistiendo con la imagen de Macaulay de niño que había sido fotografiada por el paparazzi.

Días después Ryan Gosling es visto usando una playera con la imagen que subió Macaulay a sus redes, vistiendo la imagen del paparazzi fotografiando a Ryan Gosling con Macaulay de niño. (Esto está siendo complicado de escribir 😅).

Con el tiempo el actor Macaulay Culkin es fotografiado por un paparazzi caminando por las calles, donde usaba una camisa con la imagen de Ryan Gosling, vistiendo la imagen que subió Macaulay a sus redes, vistiendo la imagen que tomó el paparazzi a Ryan Gosling donde usaba una camisa con Macaulay Culkin de niño. 🤣🤣🤣🤣

*Una gallina perversa*Cuenta una historia de un pequeño pueblo, una joven pareja había tenido a su primer hijo, como era...
25/04/2024

*Una gallina perversa*
Cuenta una historia de un pequeño pueblo, una joven pareja había tenido a su primer hijo, como era costumbre en ese pueblito todos fueron a donarle algo al recién nacido y a los padres, era un pueblo solidario en que casi todos se conocían, entre los regalos había una gallina negra que había dejado una anciana, que aunque era muy poco sociable se hizo muy amiga de la muchacha cuando supo que estaba embarazada, les comentó que la gallina pondría suficientes huevos para toda una familia, y así fue, la gallina ponía huevos de sobra para comer y vender, pero había un problema con el recién nacido, comenzó a perder peso muy rápido y a enfermarse de una fiebre muy fuerte, no sabían que hacer y en el pueblo no había médico que supiera la causa de su mal, por recomendación de un amigo del trabajo el padre del bebé, consultó con un brujo, este hombre al ver el estado del niño dijo que podría ayudarlo, pero para eso tendría que ir a su casa, bajo la condición de que una vez el llegara se le tratara como aún miembro o amigo muy cercado de la familia, y así lo hicieron, el brujo llegó a la casa, lo saludaron amablemente y lo hicieron pasar como a un familiar, una vez dentro, no paraba de mirar para todas partes como buscando algo, salió de la casa y caminó al rededor de ella mientras platicaba con el padre del bebé y disimuladamente regaba sal por todo al rededor, una vez completó un círculo abrió el corral de la gallina la cual intentó escapar dando saltos pero no pudo cruzar el círculo de sal, al fin el brujo la tomó del cuello y ante la sorpresa de todos la gallina habló,
"Sueltame m/al///dit/o indio!!"
Gritó la gallina con una voz ronca de mujer, el brujo comenzó a llenarle el pico con unas hierbas que hicieron que la gallina se retorciera y poco a poco tomara la forma de una anciana, esta al verse descubierta salió corriendo soltando gritos y maldiciones por todo el monte, el brujo les comentó que era esa bruja la que estaba enfermando al bebé.
Después de que la bruja se fue el bebé pudo sanar completamente.

NO ME PEGABA PERO..𝗡𝗼 𝗺𝗲 𝗽𝗲𝗴𝗮𝗯𝗮, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗽𝗼𝗱í𝗮 𝗱𝗲𝗷𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗿𝗺𝗲 𝗲 𝗶𝗴𝗻𝗼𝗿𝗮𝗿𝗺𝗲 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗱í𝗮𝘀, 𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝘀𝗼 𝗺𝗲𝘀𝗲𝘀 (𝗟𝗲𝘆 𝗱𝗲 𝗵𝗶𝗲𝗹𝗼). 𝗡𝗼...
19/04/2024

NO ME PEGABA PERO..

𝗡𝗼 𝗺𝗲 𝗽𝗲𝗴𝗮𝗯𝗮, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗽𝗼𝗱í𝗮 𝗱𝗲𝗷𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗿𝗺𝗲 𝗲 𝗶𝗴𝗻𝗼𝗿𝗮𝗿𝗺𝗲 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗱í𝗮𝘀, 𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝘀𝗼 𝗺𝗲𝘀𝗲𝘀 (𝗟𝗲𝘆 𝗱𝗲 𝗵𝗶𝗲𝗹𝗼).

𝗡𝗼 𝗺𝗲 𝗽𝗲𝗴𝗮𝗯𝗮, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗯𝗮 𝗲𝗻 𝗰𝗮𝘀𝗮 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗽𝗲𝗿𝗺𝗮𝗻𝗲𝗰í𝗮 𝗲𝗻 𝗼𝘁𝗿𝗮 𝗵𝗮𝗯𝗶𝘁𝗮𝗰𝗶ó𝗻, 𝗺𝗲𝘁𝗶𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗽𝘂𝘁𝗮𝗱𝗼𝗿𝗮 𝗼 𝘃𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝘁𝗲𝗹𝗲𝘃𝗶𝘀𝗶ó𝗻 (𝗛𝗼𝗺𝗯𝗿𝗼 𝗳𝗿í𝗼).

𝗡𝗼 𝗺𝗲 𝗽𝗲𝗴𝗮𝗯𝗮, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝘂𝗻 𝗱í𝗮 𝗽𝗼𝗱í𝗮 𝘀𝗲𝗿 𝗮𝘁𝗲𝗻𝘁𝗼, 𝗰𝗮𝗿𝗶ñ𝗼𝘀𝗼 𝘆 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘆 𝗮𝗹 𝗼𝘁𝗿𝗼 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮𝗻𝘁𝗲, 𝗳𝗿í𝗼 𝘆 𝗮𝗴𝗿𝗲𝘀𝗶𝘃𝗼 (𝗥𝗲𝗳𝘂𝗲𝗿𝘇𝗼 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗿𝗺𝗶𝘁𝗲𝗻𝘁𝗲).

𝗡𝗼 𝗺𝗲 𝗽𝗲𝗴𝗮𝗯𝗮, 𝗽𝗲𝗿𝗼 𝗲𝗿𝗮 𝗳𝗿í𝗼 𝘆 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗳í𝘀𝗶𝗰𝗮 𝘆 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲. 𝗟𝗹𝗲𝗴ó 𝗮 𝗻𝗼 𝘁𝗼𝗰𝗮𝗿𝗺𝗲 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗺𝗲𝘀𝗲𝘀 (𝗛𝗼𝗺𝗯𝗿𝗼 𝗳𝗿í𝗼, 𝗱𝗲𝘃𝗮𝗹𝘂𝗮𝗰𝗶ó𝗻, 𝘂𝘀𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝘀𝗲𝘅𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗰𝗮𝘀𝘁𝗶𝗴𝗼).

𝗡𝗼 𝗺𝗲 𝗽𝗲𝗴𝗮𝗯𝗮, 𝗽𝗲𝗿𝗼 me ilusionaba con promesas que nunca cumplía (Falsificación de futuro).

No me pegaba, pero invalidaba mis emociones y mi percepción de las cosas. Decía que exageraba o imaginaba cosas (Gaslighting).

No me pegaba, pero le hablaba mal de mí a la gente y a nuestros hijos. Les decía que estaba loca, que vivía en las nubes, que no lo atendía, que era egoísta y fría (Campaña de difamación y victimización).

No me pegaba, pero se enojaba cada vez que me enfermaba. Me hacía sentir que yo daba problemas. Un día me operaron, no quiso acompañarme al hospital. Una amiga tuvo que hacerlo (Devaluación, ausencia de empatía, hombro frío, omisión de cuidados).

No me pegaba, pero me responsabilizaba por cosas que estaban fuera de mi control. Un día se rompió una tubería, se enojó muchísimo y me culpó. Me hizo ir de madrugada, sola, a buscar un fontanero (Control coercitivo, control por ira, utilitarismo).

No me pegaba, pero era mezquino con el dinero. Siempre decía que no tenía y yo terminaba haciéndome cargo de la mayoría de los gastos de la casa (Parasitismo).

No me pegaba, pero me dejaba sola en momentos complicados y difíciles como duelos y enfermedades (Ausencia de empatía, devaluación, hombro frío).

No me pegaba, pero nunca me concedió un día especial. Fue omiso en aniversarios y fechas relevantes. Hubo un cumpleaños en el que me ignoró deliberadamente todo el día (Boicot de fechas especiales y devaluación).

No me pegaba, pero dañaba mis objetos personales o maltrataba a mis mascotas y a mis seres queridos (Violencia coercitiva por interpósita persona, por extensión o violencia vicaria).

No me pegaba, pero nunca admitía responsabilidad alguna en lo que hacía y siempre terminaba haciéndome sentir culpable y hasta pidiéndole perdón (Transferencia de culpa, ausencia de remordimiento).

No me pegaba, pero me dejaba todas las responsabilidades de la casa y la familia porque él siempre “estaba muy ocupado trabajando” (Parasitismo, utilitarismo).

No me pegaba, pero todo el tiempo estaba de mal humor (Control coercitivo).

No me pegaba, pero se enfadaba y me regañaba constantemente cuando yo conducía el auto. Y cuando él lo hacía, para llevarme a algún lugar, iba enojado por el tráfico, peleando y haciéndome sentir que causaba problemas. A veces conducía a toda velocidad haciéndome sentir miedo (Devaluación, control coercitivo, ira).

No me pegaba, pero nunca me decía un halago. En cambio, se la pasaba hablando de lo bonitas, capaces o inteligentes que eran otras mujeres (Triangulación).

No me pegaba, pero podía lastimarme con sus actitudes, dejándome llorar toda la noche mientras me ignoraba y dormía plácidamente (Falta de empatía, crueldad).

No me pegaba, pero cuando íbamos a algún lugar, aceleraba el paso para dejarme atrás muchos metros o incluso perderse, para luego enojarse conmigo “por ser lenta” (Hombro frío, devaluación).

No me pegaba, pero me amenazaba con irse cada vez que no hacía algo que él quería, y me decía que nadie más iba a quererme y terminaría sola (Control coercitivo).

No me pegaba, pero me hacía sentir tonta, torpe e insuficiente y me comparaba con otras mujeres (Devaluación por comparación).

No me pegaba, pero controlaba mi tiempo, mis actividades, mis amistades, mi dinero (Control).

No me pegaba, pero me hacía esperar horas o días para hablar de algo importante para mí o para hacer algo que necesitaba, llenándome de ansiedad (Retardo táctico).

No me pegaba, pero en sus redes sociales se manejaba como un hombre sin compromiso. Nunca subía una foto conmigo, pero sí con otras mujeres (Devaluación, triangulación).

No me pegaba, pero me me era infiel (Triangulación).

No me pegaba, pero me llevaba al límite con sus actitudes o indiferencia para hacerme explotar y luego acusarme de loca e inestable y quedar mal ante los demás (Abuso reactivo).

No me pegaba, pero tengo trauma, complejo, disociación, ansiedad, depresión, anhedonia, fobia social, ideación suicida, híper reactividad, híper sensibilidad, trastornos del sueño, desórdenes alimenticios, autolesiones, híper vigilancia, fibromialgia, exceso de cortisol, presión alta, migrañas...

No me pegaba, pero me dejó aislada, sin red de apoyo, dependiente económicamente, totalmente desempoderada, con litigios legales, y estigmatizada socialmente.

No me pegaba, pero me quitó a mis hijos y los puso en mi contra.

Hoy, que logré alejarme, tampoco me pega, pero me acosa en redes sociales, me difama públicamente, ejerce control económico y patrimonial, me amenaza y me tiene judicializada. Y como no me pegó, nadie puede ver mis heridas que son tan profundas que atraviesan mi pecho hasta el alma.

Nadie me cree y dicen que exagero o invento. Y como no me pegó, para los jueces no hay delito y no puedo obtener justicia.

𝗡𝗢 𝗠𝗘 𝗣𝗘𝗚𝗔𝗕𝗔, 𝗣𝗘𝗥𝗢...

Nota: Relato extraído de testimonios de víctimas de abuso psicopático narcisista. ⚠️

La violencia psicológica es tanto o más dañina que el abuso físico. Deja secuelas graves en las víctimas y puede conducirlas a la muerte o a desarrollar síndromes y enfermedades graves.

La violencia psicológica también es violencia.

••LA PERRA QUE PARIO UNA NIÑA••Allá en el pueblo, un apuesto joven y una muchacha encantadora del lugar se enamoraron lo...
08/04/2024

••LA PERRA QUE PARIO UNA NIÑA••
Allá en el pueblo, un apuesto joven y una muchacha encantadora del lugar se enamoraron locamente, y luego con el tiempo, se casaron.
Tras el matrimonio iniciaron los problemas, pues la esposa no cedió desde el primer momento a las exigencias amorosas que en la vida íntima le hacía su esposo, movida quizás por la falta de orientación de sus padres en lo concerniente a las relaciones sexuales.
La vida se fue agudizando en aquel matrimonio porque la muchacha no cedía en ningún momento, a pesar de las caricias y ternura que le prodigaba el esposo anhelante y desesperado.
Transcurría el tiempo y él, valiéndose de las mañas masculinas, fracasaba en sus intentos.
La invitaba al lugar donde trabajaba, pero aún fuera de la casa siempre se negaba a las insinuaciones amorosas de su marido.
El muchacho tenía una perra, que fiel con su amo lo acompañaba por todas partes, en las mañanas, las tardes y las noches.
Un día, impulsado por la necesidad biológica, en un acto desesperado,tuvo relaciones sexuales con la perra.
Transcurrió el tiempo y el mozo siguió practicando las relaciones contranaturales.
Pasaron los meses, y a pesar de la anormalidad de los sucesos y de la intranquilidad hogareña, los jóvenes esposos seguían amándose a su manera.
Una tarde, mientras la pareja paseaba por el campo, la madre del muchacho, que estaba ocupada en la cocina, escuchó con sorpresa que debajo de la cama de los jóvenes esposos lloraba un niño.
El estupor llenó el corazón de la noble anciana cuando vio que laperra envolvía con una de sus patas a una recién nacida, lamiéndola y arrullándola mimosamente.
La buena señora, después del gran susto, cubrió la niña con una sábana blanca y la depositó en la cama que se encontraba vacía.
Cuando llegó la pareja, sin salir aún de su sorpresa, la anciana les contó lo ocurrido.
¡Casi me muero cuando vi que la perra había parido esa niña!
¡Nopuedo explicarme ese fenómeno! El muchacho, agobiado por el peso de las circunstancias, bajó la cabeza avergonzado.
Sin decir nada encaminó sus pasos hacia la iglesia del pueblo para confesar su culpa.
El sacerdote, al escuchar la extraña confesión, manifestó: “Hijo mío, grande es tu pecado”, Vea tu casa y trae a tu esposa, que tengo algo que decirle.
Al comparecer la muchacha ante el sacerdote, éste la contempló detenidamente con el rostro severamente contraído, y dijo: “Mujer, tú tienes que cargar con parte de esta terrible culpa, porque esto ha sucedido al no complacer los deseos legítimos de tu esposo”.
Esto es un castigo divino…, ahí está esa criatura…
¡llévatela!
Es tuya y tienes que quererla y cuidarla como si fuera el fruto de tus entrañas.
Pasaron los años, los verdes parajes seguían mostrando la opulencia natural y las campiñas se revestían de singular policromía.
Nada parecía recordar el extraño suceso que llenó de consternación a los personajes de nuestra historia.
La niña se convirtió en una hermosa mujer, con la belleza sumisa y agreste de la hembra del campo.
Muchos hombres la enamoraban insistentemente, pero ella ya tenía novio, al que amaba profundamente y con el que pronto se casaría.
Cierto día un joven campesino se encaminaba hacia la casa de su novia para visitarla.
Una vecina dada al chisme y acostumbrada a meterse en lo que no le importaba, lo llamó: Hijo, ven acá.¿Qué desea, doña?.
Sólo quiero preguntarte una cosa.!!
Pregunte pues. ¿Es cierto que te vas a casar con aquella muchacha bonita que vive en la otra casa?
Sí, es cierto.
Pues te aconsejo que no lo hagas.
¿Por qué?
La mujer tardó intencionalmente en proporcionar la respuesta al apuesto joven, y luego destiló el veneno:
¡Porque esa muchacha es HIJA DE UNA PERRA!
El joven, preso de furor, empujo fuertemente a la vieja, disponiéndose a castigar a quien ofendía en forma tan grosera a su prometida.
Pero la perversa mujer, sin perder la calma, gritó:
¡Suéltame ignorante! Si no crees lo que te digo, te lo voy a demostrar.
El mozo, trastornado y sin poder ordenar sus ideas, se sumió en un largo silencio.
La vieja lo observaba con calma, saboreandose de antemano los acontecimientos que llegarían.
El campesino pidió a la vieja que le demostrara lo que aseguraba con sus palabras.
Nada más fácil.
Espera a que llegue la noche y espía por la cerradura del cuarto de tu amada, y vaya que te convencerás!
Así lo hizo, se asomó por la cerradura observando atentamente los movimientos de la muchacha que se preparaba para acostarse; la belleza imponente de la virgen se expuso a la vista penetrante del muchacho, al caer del cuerpo femenino las ropas que cubrían sucuerpo de diosa.
Poco después, y ante el asombro del hombre, ella dio varias vueltas antes de acostarse plácidamente en el fresco petate de su cama.
No había duda, su novia tenía la misma costumbre de los perros, de dar vueltas antes de acostarse.
Las lágrimas lo traicionaron y abandonó el lugar precipitadamente.
Así pasaron los días y ella, llena de inquietud, notaba la ausencia de su prometido.
Extrañada por aquella conducta, decidió escribirle exigiéndole una explicación por haber suspendido sus visitas intempestivamente.
La respuesta no se hizo esperar.
Creí estar enamorado, pero mi amor no llega al grado de casarmecon un ser irracional, ya que me di cuenta por mis propios ojos de que tú eres una perra.
El golpe emocional fue tremendo, la agarró por sorpresa y desde aquella fecha su vida fue de sufrimiento.
El mal de la tristeza, el llanto y el profundo dolor de un frustrado amor produjeron en la bella joven una prolongada enfermedad que culminó en la agonía, y con ella una muerte lenta.
Antes de morir, la buena muchacha, que sólo irradió bondad durante su vida, viendo la proximidad de la muerte, dijo a sus afligidos padres:
Concédanme un deseo, mi último deseo.
Quiero que lleven mi cadáver a la iglesia para que allí me velen; quiero que la vecina de enfrente sea la única persona que acompañe mi cuerpo, las puertas deben estar cerradas.
Eso es todo.
Y diciendo esas palabras, murió.
En las primeras horas de la noche la trasladaron a la pequeña iglesia del pueblo, y su acongojado padre se dirigió a la casa de su vecina, convenciéndola para que acompañara el cadáver de su hija; pero la vieja sólo se dejó convencer cuando le ofrecieron una fuerte suma de dinero para que desempeñara tan misterioso acto.
La malvada mujer sintió que el temor la asaltaba, pero el interés por el dinero la obligó a dirigirse a la iglesia.
Cuando quedó junto al cadáver, las puertas de la iglesia se cerraron a su espalda produciendo un sonido seco, lejano, como si viniera de otro mundo.
Pasaron las horas, el silencio apenas era interrumpido por el silbido del viento que penetraba en el recinto sagrado moviendo suavemente las pequeñas llamas que coronaban siniestramente las candelas rodeando el ataúd.
Doce campanadas se dejaron escuchar, haciendo vibrar la iglesia; eran las doce de la noche.
Poco después, la puerta principal de la pequeña iglesia se abrió, dando paso a una monja que sin detenerse se dirigió al féretro, se arrodilló ante la mu**ta y luego se dirigió a la sacristía.
Pocos minutos después apareció un sacerdote que hizo una reverencia ante el ataúd, desapareciendo en igual forma que la monja.
Nuevamente se escucharon unos pasos firmes, y por la puerta principal apareció un obispo, llegó hasta donde estaba el cuerpo inerte e hizo lo mismo que la monja y el sacerdote, desapareciendo detrás de la sacristía.
Fue entonces cuando el ataúd empezó a moverse y se alzó un brazo de la mu**ta, luego el otro, hasta que la mujer se incorporó lentamente dirigiéndosea la vieja que le causara tanto mal, hablándole con voz lejana, impersonal y fría.
Mala mujer, ¿viste pasar ante mí a una monja, un padre y un obispo?
El cuerpo de la interrogada se convulsionaba, el color escapaba de su rostro mientras sus ojos reflejaban un terror indescriptible.
Sí… sí… lo… los vi pe… pero…
Esos eran los hijos que Dios me había destinado en el matrimonio que con tu maldad impediste.
Ahora que estoy mu**ta por tu culpa, los he perdido.
Diciendo esto, se abalanzó sobre la vieja y, abriéndole la boca, le arrancó la lengua.
Después volvió al ataúd, quedando nuevamente sin vida.
Llegó la luz del nuevo día.
Cuando abrieron la iglesia, el pánico fue general entre dolientes y curiosos cuando comprobaron que en vez de una mu**ta, había dos.
Al aproximarse, observaron con estupor que la joven difunta sostenía en su mano la lengua de la vieja.
¿Qué es esto, Dios mío?
No podemos quitarle la lengua de la mano para meter el brazo dentro del ataúd.
Pues tenemos que llevarla así al cementerio.
Así fue.
El cortejo fúnebre salió de la pequeña iglesia hacia el cementerio llevando a la joven mujer que murió de tristeza con un brazo de fuera, exhibiendo la lengua como un ejemplo para la humanidad, y especialmente para las personas que acostumbran meterse en donde no les importa.
Pero lo más extraño del caso fue que al llegar al camposanto, la mano soltó la lengua y el brazo bajó lentamente, hasta quedar dentro del ataúd.

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