20/03/2026
Pensaba en subir a la cima para escuchar quién era.
Mientras pintaba, me ensuciaba las manos de pigmento y los pies se teñían cada vez más de rojo. Había algo de instinto primitivo en ese gesto: el de la niña que fui, trepándose por los muebles, escalando todo a su paso para comprender el donde habitaba.
Abrazo esos momentos, muchas veces difusos, casi perdidos en la memoria. Hoy regresan con una nueva determinación en los ojos que no cierran.
Agradezco profundamente a (.fer) por esta sesión. Hay muchas más fotografías que poco a poco irán revelándose, y ojalá no se las pierdan. 🫶✨
Por ahora, espero que estos retratos les hayan permitido conocerme un poco más de cabeza…