30/06/2026
Este sábado 04 de julio, participa en nuestro Café Filosófico, donde reflexionaremos y debatiremos sobre:
¿Es el desarrollo de la IA la antesala al comunismo?
a cargo de la Dra. Carmen Zavala.
Introducción a la conversación:
El avance de la automatización y de la Inteligencia Artificial podría llevar a que los seres humanos ya no necesitemos trabajar para vivir, sino que podríamos trabajar en las diferentes actividades que nos gustasen, simplemente por el placer de hacerlo. El trabajo asalariado ya no nos robaría nuestro tiempo de vida, sino que más bien permitiría que desarrollemos todas nuestras potencialidades físicas, intelectuales y espirituales en tanto seres humanos.
Sin embargo, mucha gente hoy en día teme a la Inteligencia Artificial: Se teme que el desarrollo de la Inteligencia Artificial termine conduciendo al desempleo masivo (tanto de empleos repetitivos (cajeras, transportistas), como también muchos trabajos de cuello blanco (abogados, funcionarios públicos, radiólogos, analistas financieros), etc.). Y que así los dueños de las corporaciones que manejen la IA y lo relacionado a ella se enriquezcan y empoderen cada vez más y la brecha entre millonarios y pobres y entre el poder de unos pocos países con respecto al resto del mundo crezca cada vez más.
Pero estos temores en realidad no están dirigidos a la Inteligencia Artificial en sí, sino al hecho de que ésta esté en manos de unas pocas corporaciones que compiten entre ellas para obtener cada vez más poder y no para nuestro beneficio, es decir, para el beneficio de la humanidad.
¿Como sería el desarrollo de la Inteligencia Artificial en un mundo que no fuera dependiente de las corporaciones que la manejan hoy? ¿Cómo serviría la Inteligencia Artificial en una sociedad comunista?
Para responder a esta pregunta hay que responder primero la pregunta ¿Qué es el comunismo?
Según Marx, el comunismo es una sociedad donde podamos realizar los trabajos que nos parezcan interesantes, sin vernos obligados a realizar todo el tiempo y menos toda la vida la misma tarea.
En su texto La Ideología Alemana da el siguiente ejemplo:
Sería una sociedad „que regula toda la producción general y, precisamente por eso, es posible que hoy yo haga esto, y mañana aquello: Cazar por la mañana, pescar por la tarde, dedicarme a la ganadería por la noche, criticar después de comer, según me apetezca, sin encasillarme nunca en ser solo un cazador, un pescador, un pastor o un crítico.”
Actualizado al mundo contemporáneo (2026) esto significaría, una sociedad donde la mayor parte del trabajo productivo necesario para la subsistencia humana se realiza de manera robotizada y con la ayuda de la Inteligencia artificial y donde yo por ejemplo en la mañana puedo ir a enseñar unas horas en una escuela, en la tarde trabajar en una carpintería y después del lonche trabajar en un podcast, o en la mañana realizar trabajos en el campo y en la tarde unas horas en talleres de apoyo a personas de la tercera edad o haciendo música y en las noches nos reunimos para tomar decisiones sobre nuestra comuna, o en la mañana trabajo de entrenador de fútbol y en la tarde escribo una novela, etc.
Es decir, que el trabajo no me mutile física o intelectualmente, que sea variado e inspirador.
Este sueño de la sociedad comunista elimina las 4 formas de alienación a las que se ve expuesto el ser humano en el trabajo remunerado en la sociedad actual (Manuscritos económico-filosóficos):
1. La relación del trabajador remunerado con el producto del trabajo:
Esta alienación se produce cuando un trabajador que todos los días de su vida realiza el mismo tipo de trabajo pierde de vista el producto de su trabajo. No ve ninguna relación entre lo que hace todos los días y lo que sucede en el mundo y en su propia casa.
Por ello está dispuesto a aceptar interpretaciones del mundo que no se basan en su análisis de la realidad. Por ejemplo, piensan que si rezan a una figura de yeso, sus ingresos podrían mejorarse, o que si todas las personas en este país trabajasen mucho más todavía de lo que ya trabajan el país podría convertirse en una potencia mundial. El que la gente asuma estas creencias, que se contradicen con los hechos, se debe según Marx, a la división del trabajo orientada a la “productividad” de las empresas, la que lleva a que todos los días realicemos un mismo tipo de trabajo, día tras día, año tras año, y no veamos en nuestra experiencia diaria ninguna relación entre ese trabajo y lo que sucede en nuestras vidas o en nuestro país o el mundo. Con la IA al servicio de la humanidad, la producción básica y muchos otros aspectos necesarios para el funcionamiento de la sociedad estarían cubiertos y la “productividad” ya no sería el criterio por el cual los seres humanos necesitaríamos elegir a qué vamos a dedicar el tiempo de nuestras vidas.
2. La relación del trabajo remunerado con el acto de la producción dentro del trabajo.
Esta alienación se produce porque trabajamos para recibir una remuneración que nos permita subsistir. Pero en el trabajo no desarrollamos nuestro cuerpo ni nuestra mente según nuestras necesidades. Más bien el trabajo remunerado obstaculiza este desarrollo y nos desgasta física y mentalmente. Nuestro desarrollo personal, lo tenemos que desarrollar en nuestro tiempo libre (Deportes, gimnasio, lecturas, actividades culturales, etc.). El trabajo alienado es opuesto al trabajo enriquecedor.
Al respecto el filósofo alemán Friedrich Nietzsche decía:
“Como en todas las épocas, asi también hoy en día todos los hombres se dividen en esclavos y hombres libres; pues quien no tiene para sí dos tercios de su día es un esclavo, sea lo que sea lo que quiera ser por lo demás: político en el gobierno, comerciante, funcionario erudito.” (Humano demasiado humano)
La IA, permitiría que sea el trabajo diario lo que nos enriquezca y no solo el poco tiempo después del trabajo.
3. Hace del hombre, tanto física como espiritualmente, un ser ajeno para sí mismo, un medio de subsistencia individual.
Esta alienación se refiere a que dejamos de vivir y realizarnos EN el trabajo, para trabajar para sobrevivir y “VIVIR” FUERA del trabajo. Pero en tanto que convertimos a nuestro cuerpo en la fuente de nuestro ingreso, incluso en nuestro tiempo “libre” invertimos tiempo en mantenerlo “actualizado” y “en forma” para seguir siendo atractivos en el mercado. Por ello en nuestro tiempo “libre”, vamos a cursos de actualización, aprendemos cosas que nos puedan servir en el mundo laboral y nos mantenemos físicamente en forma, para parecer jóvenes y “pro-activos”
Al respecto Nietzsche decía:
“El Principal defecto de los hombres (pro)activos. A las personas (pro)activas les falta habitualmente la actividad superior: me refiero a la individual. Son personas (pro)activas como funcionarios, comerciantes, eruditos, es decir, como seres genéricos, pero no como determinadas personas singulares y únicas; en este último sentido son flojos. La desgracia de las personas (pro)activas es que su actividad es casi siempre un poco irracional. Por ejemplo, no hay que preguntarle al banquero amasador de dinero por el sentido de su incesante actividad: es irracional. Las personas (pro)activas ruedan como rueda la piedra, de acuerdo a la estupidez de la mecánica.“ (Humano demasiado humano. Aforismo 283)
La IA permitiría que nuestro tiempo libre lo pudiéramos usar en nosotros mismos para nosotros mismos.
4. La Enajenación del hombre respecto del hombre.
Esta alienación se da cuando el hombre se enfrenta a los otros hombres por la competencia por conservar el trabajo y cuando se habla de “Capital humano”. Cuando vemos la contratación de nuevos colegas como una amenaza para nuestra propia permanencia en el lugar de trabajo, cuando los empleados compiten por quién rinde mejor en el trabajo, denuncian a sus espaldas sus errores, en fin se serruchan el piso mutuamente, pues ven en la otra persona, no a un ser humano, sino a un competidor. Y cuando alegremente se habla de nosotros no como seres humanos, sino como “capital humano”.
Nietzsche se refiere así a este tipo de enajenación:
“Se elogia al laborioso aun cuando con esta laboriosidad perjudique la fuerza visual de sus ojos o la originalidad y frescura de su espíritu:“ “…se honra y compadece al joven que «trabaja hasta reventar», pues se juzga que: «¡Para la total grandeza de la sociedad, la pérdida del mejor individuo no es más que un pequeño sacrificio! ≫.”(La Gaya Ciencia)
A inicios del siglo pasado, mucha gente comenzó a pensar que una sociedad de este tipo sería posible y lucharon por realizar el sueño de vivir en una sociedad donde serían seres humanos plenos. Se produjo así la revolución soviética, una sociedad socialista con miras a alcanzar una sociedad comunista. Este sueño después de la segunda guerra mundial se fue propagando y concretando en otras partes del mundo.
Sin embargo, las fuerzas productivas (máquinas, redes de comunicación y de circulación de productos, automatización) no estaban lo suficientemente avanzadas como para permitir un gran desarrollo, sin que eso significase simultáneamente que la gente tuviera que trabajar muchísimo para mantener un buen estándar de vida de acuerdo a lo que se iba dando en el resto del mundo. En consecuencia, sobre todo la primera alienación por el trabajo y la segunda seguían tal cual. Los hombres y mujeres trabajaban y trabajaban toda su vida en una sola función en pro de la eficiencia a beneficio de la sociedad y no les quedaba mucho tiempo para realizarse y ser ellos mismos. La primera generación aguantó y trabajó con la esperanza de que ese esfuerzo sería por poco tiempo y que cuando se terminara la industrialización las cosas iban a mejorar. Además con todo y todo, su vida mejoró no solo económicamente con la caída del mundo feudal en tiempos del Zar, sino también porque pasaron de ser peones u obreros sin mayores derechos y a ser ciudadan@s plen@s de los soviets.
Sin embargo, la segunda generación y sobre todo la tercera sentían que seguían enfrascados en las 3 primeras formas de alienación. Si bien se había bajado las horas de trabajo semanales de 48 a 40. No había forma en que se pudiera liberar a las personas de trabajar 40 horas semanales, sin que ello significara una baja en la producción y por lo tanto en el bienestar de toda la población. Esto produjo un descontento entre mucha gente y finalmente el proyecto socialista cayó.
El mundo ha cambiado en estos últimos 40 años. La tecnología, la ciencia se han desarrollado más y el desarrollo de la Inteligencia Artificial y la robótica se están desarrollando exponencialmente. Hoy en día, y a medida que la Inteligencia artificial y la robótica se vaya desarrollando cada vez mas, esa sociedad socialista, es posible y sería posible cumpliendo con la promesa de la eliminación del trabajo remunerado alienante.
Este progreso que experimentamos lo había previsto Marx, aunque, claro, no podía prever hasta qué punto nos llevaría el desarrollo de la IA. En el capítulo 3 de su “Introducción a la Crítica de la Economía Política” (Grundrisse) Marx reflexiona sobre los efectos positivos de la automatización:
“El desarrollo de la gran industria tiene por consecuencia que su base, a saber, la apropiación del tiempo de trabajo ajeno deja de representar o de crear la riqueza. El trabajo inmediato como tal deja de ser el fundamento de la producción, ya que es transformado en una actividad que consiste esencialmente en la supervisión y la regulación; en tanto producto deja de ser creado por el trabajador individual inmediato, y resulta más bien de la combinación de la actividad social que de la simple actividad del productor.
El robo del tiempo de trabajo, en el que se basa la riqueza actual, resulta siendo la base miserable frente a esta nueva base desarrollada por la propia gran industria (=automatización de la producción). En cuanto al trabajo directo deja de ser la fuente de enriquecimiento, el tiempo de trabajo deja de ser y tiene que dejar de ser la medida de la riqueza, y por eso, el valor de cambio (la medida) del valor de uso.
El plustrabajo de las masas deja de ser la condición para el desarrollo de la riqueza en general, así como también, el no-trabajo de unas minorías deja de ser la condición para el desarrollo de las fuerzas de la mente humana en general (=uno no necesitará ser rico para poder dedicarse a la filosofía, matemáticas, música, lieratura, etc., por ejemplo)
Así se derrumba la producción basada en el valor de cambio. El proceso de producción directa pierde su carácter de necesario y contradictorio. Es el libre desarrollo de las individualidades, y no la reducción del trabajo necesario para crear plustrabajo, sino la reducción en sí, a su mínima expresión, del trabajo del que necesita la sociedad, lo que va a corresponder al desarrollo artístico, científico, etc. de los individuos a partir de todo este tiempo liberado y medios adquiridos”
Volvamos a la pregunta inicial: ¿Es el desarrollo de la IA la antesala al comunismo? Pues claro que sí. Porque el motivo principal por la que una sociedad socialista no podía cumplir con la promesa de eliminar el trabajo remunerado destructivo para el ser humano era que las fuerzas productivas, esto es, las maquinas y el conocimiento técnico y científico no habían avanzado lo suficiente para posibilitarlo. Ahora es posible. Ya no hay ninguna razón para que nuestra vida se desarrolle como la de un hámster que corre eternamente sin llegar a ningún lado en la rueda que un humano le coloca en su jaula.
El sueño de todos poder vivir una vida plena y con sentido ha dejado de ser una utopía para convertirse en algo posible, al alcance de nuestra voluntad y entusiasmo.
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LA ENTRADA ES LIBRE Y EL CAFE ES GRATIS.
No es necesario anunciarse previamente.
Café Filosófico N° 1199
Lugar: Centro Cultural Búho Rojo
Calle Benjamín Ugarteche 181 – Pueblo Libre, Lima
(Alt. Cruce de Av. Sucre con Av. La Mar, a 2 cuadras del Queirolo y 3 cdras. de la Municipalidad de Pueblo Libre)
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