28/10/2022
🔵Homenaje a Martín Adán (114 aniversario, natalicio )
Un jacarandá minúsculo y pelado nunca pareció a Ramón una inglesa con gafas. En vano paseó por Barranco día y noche una gringa medio loca,fotófoba, fotógrafa, delicia de una pensión de visillos limpios y cortinas de cretona. La gringa era un camino ambulante, ciego de sol, por el que se iba a las tundras, a un país de nieve y de musgo donde se empinaba una magra y lívida ciudad de rascacielos con todo el misterio de la mecánica en las fábricas sombrías. La vida de Miss Annie Doll era un crío rojizo amamantado con biberón sanitario. Leche sintética, carne en conserva, alcohol sólido, siete años de liceo deportivo, renos y ardillas, viajes a China, colecciones de arqueología en una maleta de Manchester en que cabe la civilización entera, tabletas de aspirina, olor de aserrín de los comedores de hotel, olor de humo en alta mar, abordo... ¡En cuánto haces pensar gringa fotófoga, gringa fotógrafa, que vives en una pensión que es un edificio descomunal con su tercer piso con tablas grises, con sus tristezas de estación de ferrocarril y de gallinero! gringa, camino de resolana que lleva a la tundra, a Vladisvotock, a Montreal, al Polo, a escuelas científicas blancas de invierno perpetuo,a cualquier parte...
Pero Ramón no ve en el jacarandá tu imagen dilatada por el sol. Tú, para él eres una gringa medio loca, y un jacarandá, un árbol que echa flores moradas. Tú eres una cosa larga, nervuda, roja, movilísima, que lleva una Kodak al costado y hace preguntas de sabiduría, de inutilidad, de insensatez... Un jacarandá es un árbol solemne, anticuado, confidencial, expresivo, recordador, tío. Tú, casi una mujer ;un jacarandá, casi un hombre. Tú, humana, a pesar de todo ; el, árbol, si nos dejamos de poesías.
Martín Adán
La casa de cartón
1928
Fotos: Calle Cajamarca en Barranco, Lima, Perú
©Melvin Milosevich