23/09/2026
Hoy con más tranquilidad…puedo decir que Calabria
Fue una gran maestra..
Me enseñó quien SI quiero seguir siendo
Y quien NO quiero JAMÁS convertirme.
Trabajar fuera por 3 meses era la emoción de mi vida…
Pero el choque de realidad fue muy duro.
El choque con diferentes “Personajes” donde costantemente me preguntaba: “Y su humanidad donde quedó?”
Donde el pagar mal por mal era pan del día…
Como migrante acostumbraba a trabajar en comunidad, fue bastante doloroso ver que el “bien común” estaba perdido.
Pero también había otra cara, habían personas de la región que se convirtieron en Familia para mi, que me abrieron su hogar, su vida, su corazón y se volvieron mi refugio.
Hubieron también colegas EXTRAORDINARIAS y soy feliz de saber que esas personas son jóvenes en crecimiento (qué lindo ver personas más jóvenes con mayor calidad humana que personas de 25-30años)
Hoy mi corazón migrante está contento ❤️🩹 porque sí que fue muy frustrante, muy caótico tbm, bastante retador ser la única sudamericana, tuve muchos miedos y dudas, muchos momentos pensé que no era capaz.
Pero a pesar de todo no me perdí, no perdí mi alma, ni mi esencia, estoy eternamente agradecida a cada persona que lucho por mi, que me dio una mano de corazón, que me aceptó, que me acogió y sobretodo agradecer a las personas que desde el día uno me dieron la oportunidad de estar ahí y me escogieron por quien soy y mi profesionalidad.✨