05/04/2026
Abstracto
Jesús de Nazaret fue sometido a juicios judíos y romanos, azotado y condenado a muerte por crucifixión. La flagelación produjo profundas laceraciones y una considerable pérdida de sangre, lo que probablemente preparó el terreno para un shock hipovolémico, como lo demuestra el hecho de que Jesús estaba demasiado debilitado para cargar el travesaño (patibulum) hasta el Gólgota. En el lugar de la crucifixión, sus muñecas fueron clavadas al patibulum y, después de que este fue colocado sobre el poste vertical (stipes), sus pies fueron clavados al stipes. El principal efecto fisiopatológico de la crucifixión fue la interferencia con la respiración normal. Por consiguiente, la muerte se debió principalmente a un shock hipovolémico y a la asfixia por agotamiento. La muerte de Jesús se consumó con la lanza de un soldado clavada en su costado. La interpretación médica moderna de la evidencia histórica indica que Jesús ya estaba mu**to cuando fue bajado de la cruz.
Publicado en línea: 21 de marzo de 1986
1986;255;(11):1455-1463.