31/07/2026
UNA MIRADA AL PASADO IQUEÑO:
"RECUERDOS DE LA ICA QUE SE FUE"
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La Laguna de La Huega es una de las grandes añoranzas del paisaje iqueño. En sus inicios, durante la primera mitad del siglo XX, no era simplemente un estanque de agua, sino un oasis deslumbrante que rivalizaba directamente en belleza, extensión y esplendor con la mismísima Laguna de la Huacachina.
En sus comienzos, La Huega destacaba por ser incluso más extensa y profunda que Huacachina. Estaba rodeada de una vegetación frondosa compuesta por erguidas palmeras, tupidos huarangos y toñuces. Sus aguas, alimentadas naturalmente por filtraciones subterráneas del río Ica y los acuíferos de la cuenca, tenían un característico color verdoso debido a la abundante vida acuática y mineral que albergaba.
Entre las décadas de 1920 y 1940, mientras Huacachina comenzaba a urbanizarse y a recibir un turismo masivo, La Huega conservaba un aire más exclusivo, sereno y silvestre.
Lamentablemente, el destino de La Huega no fue el mismo que el de la Huacachina. Hacia mediados del siglo XX, la sobreexplotación de los mantos acuíferos para la agricultura intensiva, el crecimiento urbano desmedido y la falta de políticas de conservación provocaron que las filtraciones naturales cesaran, secando la laguna por completo y dejándola reducida a una depresión árida.
Recordar La Huega en sus inicios es evocar una época en la que Ica no tenía solo un oasis, sino todo un sistema de oasis interconectados que convertían al desierto en un verdadero edén.
Laguna La Huega, Ica - Perú
Año, 1936
[colección privada para uso educativo]
GRUPO IQUEÑOS
LA VILLA DE VALVERDE
Reminiscencia iqueña