15/02/2026
Hoy Huancaya amaneció distinto.
El silencio de huayllahuacran, el murmullo del río cañete y el viento entre los ichus parecían acompañar una despedida que duele en lo profundo del corazón de nuestro pueblo.
Don 𝑪𝒊𝒏𝒆𝒄𝒊𝒐 𝑬𝒏𝒓𝒊𝒒𝒖𝒆 𝑽𝒊𝒍𝒄𝒉𝒆𝒛 𝑺𝒐𝒕𝒆𝒍𝒐 no fue solo un comunero más. Fue un hombre de trabajo, de palabra firme y de amor sincero por Huancaya. Desde muy joven entendió que servir a su tierra era un honor, no una obligación. Caminó cada rincón de nuestro distrito, escuchó a su gente y siempre buscó el progreso sin esperar nada a cambio.
Como comunero a carta cabal cumplió con su pueblo, y como alcalde dejó obras de gran envergadura que hoy son testimonio de su visión, esfuerzo y compromiso con las futuras generaciones. Su legado no está solo en el concreto o las infraestructuras, sino en el ejemplo de honestidad, servicio y amor por Huancaya.
Hoy nos toca despedirlo con respeto, gratitud y orgullo.
🕊️ Tio Cinecio, Huancaya no lo olvida.
Su nombre quedará sembrado en nuestra historia, en nuestras calles y en el corazón de su gente.
Gracias por tanto, por enseñarnos que servir al pueblo es la mayor forma de amar.
Descansa en paz, hijo ilustre de Huancaya.
Tu pueblo te honra hoy y siempre.