31/12/2025
El rápido desarrollo de la tecnología está transformando la civilización de manera que nadie imaginaba, algo emocionante y aterrador a la vez y que apenas estamos empezando a entender. Pareciera que la tecnología está a punto de convertir a los seres humanos en un producto nuevo: algo transformado, biónico, computarizado, robótico, sobrehumano.
La “telaraña” del Internet ha descendido y cubierto casi todos los aspectos de la civilización. El teléfono inteligente, el reloj inteligente y el hogar inteligente están creando un “mundo inteligente”. Al contemplar la tecnología moderna (teniendo en cuenta las esperanzas y los temores, los pros y los contras, la felicidad y las preocupaciones), algunos se preguntan si nuestra era digital sin precedentes fue pronosticada en la profecía bíblica. ¿Acaso lo que vemos hoy está bosquejado de alguna manera en las páginas de un libro escrito hace tantos siglos?
Algunos lectores tal vez recuerden el mensaje que recibió el profeta Daniel hace más de 25 siglos en Daniel 12:4 respecto al tiempo del fin: “Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”. Solo en la historia reciente ha sido posible que millones de personas viajen velozmente por todo el mundo y lleguen a sus destinos en cuestión de horas, lo que en siglos anteriores tomaba meses e incluso años.
Sin duda, esto debería hacernos prestar atención a la rapidez con la que nuestro mundo está cambiando y también a la forma en que podrían cumplirse ahora las profecías bíblicas que antes eran un enigma. Veamos cómo tres versículos específicos de la Biblia predicen la era actual de interconexión por Internet, teléfonos inteligentes e información masiva, y cómo se están cumpliendo o podrían cumplirse estas profecías.
Mateo 24:14: El evangelio llegaría a todas las naciones
En Mateo 24, los discípulos de Jesucristo le preguntaron sobre las señales de su regreso. Veamos una de las cosas que sucederían según él: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (v. 14).
El mundo era muy diferente cuando Jesús entregó esta profecía. La comunicación era limitada y los mensajes eran llevados a pie, en barco o a caballo. Tomaba tiempo, a veces mucho tiempo, correr la voz; pero ya no. Lo que comenzó con la imprenta de tipo móvil en 1439, finalmente se convirtió en Internet y teléfonos inteligentes: ¡acceso instantáneo, con solo mover un dedo, a cualquier cosa y en cualquier momento!
En la actualidad aproximadamente 2700 millones de personas en todo el mundo tienen un teléfono móvil, lo que pone a su alcance el enorme conocimiento colectivo del hombre en cualquier momento. Las palabras de Cristo en Mateo 24:14 nunca han tenido más sentido que en esta era. El Internet en el bolsillo de cualquier persona significa que ahora existe el potencial, como nunca antes, de que el verdadero evangelio del Reino de Dios se predique, efectivamente, “a todas las naciones”.
La revista Las Buenas Noticias, en sus versiones impresa y digital (por Internet), llega a todas las naciones del mundo con excepción de unas pocas. El escenario está listo para que Dios pueda alcanzar a grandes multitudes con el verdadero evangelio, y según el contexto de esta profecía, ella se cumplirá justo antes de la segunda venida de Cristo.
Apocalipsis 11:9: Noticias globales e instantáneas en vivo
El segundo versículo profético sobre tecnología se encuentra en el muy polémico y poco comprendido libro de Apocalipsis. Entre sus muchas profecías hay una que se halla en el capítulo 11 y que habla de dos siervos, llamados por Dios “mis dos testigos”. Aquí encontramos una pista que apunta a la tecnología avanzada de hoy.
Este es el escenario de los dos testigos: la humanidad ya ha comenzado su rebelión postrera del tiempo del fin contra Dios. El día del Señor, el tiempo de la ira de Dios, está en marcha. Dios les da a los dos testigos el poder de predicar en su nombre durante 1260 días. Hacen milagros, llevan a cabo su obra fuera de Jerusalén y no pueden ser lastimados (versículos 3-6). Pero después de que terminan su cometido, Dios permite que los maten (versículos 7-8).
Luego ocurre algo extraordinario, algo que las generaciones anteriores nunca pudieron explicar: “Sus cadáveres estarán en la plaza de la gran ciudad [Jerusalén] . . . Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones [¡todas las naciones!] verán sus cadáveres por tres días y medio . . . Y los moradores de la tierra [¡de nuevo, todas las naciones!] se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra” (vv. 8-10). Los dos testigos son resucitados de entre los mu***os.
¿Cómo podrá ver la gente de todo el mundo los cadáveres de los dos testigos en Jerusalén? ¡Esto hubiese sido imposible en cualquier otra época! Las generaciones anteriores solo podían hacer conjeturas y rascarse la cabeza. Por supuesto, Dios podría valerse de algún tipo de pantalla gigante en el cielo para transmitir el acontecimiento a todo el mundo, pero no hay evidencia de algo así en la narración de Apocalipsis.
Lo que se describe en este pasaje encaja con condiciones que solo se hicieron posibles una vez iniciada la era de los teléfonos inteligentes interconectados mediante la tecnología. Es fácil imaginar a las multitudes descritas en Apocalipsis consultando sin cesar las noticias o los sitios web de las redes sociales en busca de actualizaciones sobre lo que sucede con estos dos testigos, y sintonizando las últimas noticias sobre las muertes de estos siervos de Dios. ¡Así, pues, vemos que Apocalipsis 11:9 pronosticó los avances tecnológicos modernos!
Apocalipsis 13:15-17: Un sistema global de control nunca antes visto
Pero ahora es cuando la situación se torna escalofriante. Muchos versículos muestran el surgimiento en el tiempo del fin de una superpotencia con sede en Europa que regirá al mundo, llamada “la bestia”. La Palabra de Dios muestra que esta ejercerá un control sin precedentes sobre las personas, como en un enorme Imperio romano pero más grande y moderno, y en el cual la religión jugará un papel predominante.
Nadie sabe exactamente cómo sucederá todo esto, o cómo se cumplirán específicamente estas grandes profecías. Pero en el panorama actual, en el cual vemos cómo se usa la tecnología para controlar y dañar a las personas, es posible ver la silueta de la poderosa bestia futura persiguiendo a los disidentes, bloqueando su derecho a negociar y comerciar, y eliminando a aquellos que no se sometan. Hay varios hechos innegables: las condiciones para el ciudadano promedio de cualquier país se están volviendo cada vez más difíciles, y la tecnología no producirá la anhelada utopía imaginada por el hombre sino que seguirá utilizándose en una mezcla de bien y mal, porque la naturaleza del hombre es en parte buena y en parte mala.
¡Usted puede entender!
Hace muchísimo tiempo, el Dios Creador, Maestro Diseñador y Arquitecto de nuestro mundo físico, sabía que llegarían estos días. Sabía que los seres humanos, guiados por sus propios criterios, con suficiente tiempo y mentes capaces de crear y trabajar unidas mediante una cooperación cada vez más estrecha, se sorprenderían y maravillarían de sus propias invenciones.
Como hemos visto en tres profecías específicas, Dios predijo el tipo de tecnología avanzada que estamos viendo hoy. Pero más allá de lo que hemos analizado aquí, ¡usted puede enterarse de muchas otras cosas que él predijo para nuestro tiempo!
Los siervos de Dios comprenden el marco general de su plan. El profeta Amós fue inspirado a escribir: “Porque no hará nada el Eterno el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7). ¡Estos “secretos” fueron revelados a los profetas de Dios y a los apóstoles, y ahora nos han sido transmitidos a nosotros a través de la Biblia!
Tomado de la red.