24/06/2026
¿QUÉ PASARÁ CON PEDRO CASTILLO BAJO UN GOBIERNO FUJIMORISTA?
La historia política reciente del Perú está marcada por un enfrentamiento profundo: cuando Pedro Castillo asumió la Presidencia, el Congreso de mayoría fujimorista y sus aliados impulsaron una oposición cerrada, cuestionaron cada medida y finalmente lograron su destitución en diciembre de 2022, manteniéndolo desde entonces en prisión cumpliendo condena y procesos pendientes. Ahora, ante la posibilidad de que el fujimorismo retome el mando, surge la interrogante clave: ¿cuál será el destino del expresidente?
Keiko Fujimori ha definido su postura: el indulto solo procedería por razones estrictamente humanitarias y de salud comprobada, descartando cualquier gracia por motivos políticos. Sin embargo, su trayectoria revela un estilo de ejercicio del poder marcado por la rivalidad, la memoria de agravios y la tendencia a responder con firmeza —o incluso venganza— contra quienes considera sus enemigos. ¿Podrá dejar de lado esa impronta cuando se trate de Castillo, quien le arrebató la victoria electoral en 2021 y fue objeto de su férrea oposición?
Existen dos caminos posibles, igualmente complejos. Por un lado, la lógica de la venganza política sugeriría mantenerlo en prisión, quizás incluso endureciendo sus condiciones, para cerrar cualquier posibilidad de regreso y castigar a quien el fujimorismo considera un peligro para el orden establecido. Por otro lado, una estrategia calculada podría llevar a concederle el indulto: liberarlo por razones humanitarias permitiría a Keiko mostrarse magnánima, buscar congraciarse con sectores populares que respaldan al exmandatario y proyectar una imagen de estadista, sin renunciar a la condena de sus actos.
¿Será la venganza más fuerte que la conveniencia política? ¿Se aplicará el mismo criterio usado para liberar a Alberto Fujimori o se creará una regla distinta para su rival? ¿Podrá el fujimorismo separar la justicia de la revancha? La respuesta definirá no solo la