14/11/2024
Escultura de piedra de la Huaca A de Moxeke, una de las más antiguas de los Andes
Imaginemos vivir en los Andes, 4000 años atrás en el tiempo. Nos alimentamos de animales y plantas que hemos domesticado, pescamos en el mar...pero desde tiempos antiguos, hemos visto a toda clase de animales cazar, devorar, sustentar su propia vida con otra vida. Estos animales volaban, se arrastraban por el agua, o usaban la fuerza inapelable de sus garras y colmillos para atrapar y desgarrar su almuerzo. En la realidad andina, hay tres grupos de animales que concentran estas capacidades: las aves, como águilas o cóndores, los reptiles, como las serpientes o caimanes, y los felinos, como el puma o los jaguares. Salir al mundo y observar a un ave volar enloquecida tras su presa, arrastrarla con sus garras y luego ver su afilado pico lleno de sangre debió haber provocado una poderosa impresión en las gentes de este tiempo. Es así que las primeras representaciones artísticas, que son al mismo tiempo las primeras imágenes de lo sagrado y divino producidas en esta parte del mundo, son pobladas por imágenes que evocan serpientes, aves y felinos, los animales sagrados o figuras de poder.
A partir de este principio, comenzamos a ver también nuevas creaciones. Serpientes con dos cuerpos, felinos con varias hileras de colmillos o aves de cuatro alas. Poco a poco estos rasgos se combinan, generando seres superpoderosos, muy parecidos a los "dragones" que casi todas las culturas del mundo han imaginado...este es el origen de uno de los estilos artísticos más conocidos en los Andes, el que fue producido por los pueblos Chavín y Cupisnique y que llenan nuestros ojos en sitios como Sechín o Chavín de Huántar. Pronto la sola presencia de colmillos nos indicaba ya la condición sagrada de la imagen representada.
¿Qué te parece esta escultura? 🕵