27/06/2020
DE LA GENEROSIDAD DE LOS ARTISTAS
Queda poco para el fin de nuestra campaña 200 ARTISTAS POR EL PERÚ –hasta el 30 de junio- y hay algo que quiero decir, que no solo implica a esta iniciativa solidaria. Al margen del mercado del arte, de la crisis de los museos, de los muchísimos y diversos trabajadores de este entorno laboral que se han visto y se verán afectados por los cambios que implican esta situación, es realmente loable el papel de muchos artistas de todo el mundo en esta pandemia.
Nuestra iniciativa tomó como ejemplo la de 100 Fotografi per Bergamo en el mes de abril. Luego la adaptamos incluyendo a otros artistas plásticos. Como ellos y los que accedieron a la invitación de nuestro proyecto, muchos otros se han sumado a semejantes campañas para recaudar fondos para ayudar principalmente a hospitales, personal sanitario, para comprar equipos para UCI, colaborar con iniciativas en zonas de especial virulencia del COVID 19, como la Amazonía. Entre ellas Dibujos x la Amazonía (Perú), Photos x Action / Xapiri; 300 Desenhos (Brasil), Fotos contra la Covid (España)… solo en estas campañas suman alrededor de MIL ARTISTAS que han cedido obras originales o derechos de reproducción de las mismas para colaborar activamente con diversas ONG (la logística de la donación es esencial) y otras instituciones puntuales en aliviar en lo posible las necesidades más urgentes. ¡Urgente es poco! Se han salvado y esperamos que se sigan salvando muchas vidas gracias a estos fondos recaudados. Si no me equivoco, ninguno de los artistas participantes ha recibido o pedido nada a cambio. Es más, muchos se han manifestado agradecidos a los organizadores por la oportunidad de colaborar. Hemos recibido muchos de estos mensajes realmente conmovedores. ¡Todo lo contrario! Sin ellos no se habría logrado todo esto.
Hay quienes puedan pensar que para los artistas donar una obra es algo sencillo porque la hacen ellos mismos. Uno de ellos me dijo que donar una obra para él era como donar sangre. La obra es parte importante de su persona, de su alma, de su trabajo, de su sustento. Siempre se les ha pedido obra a los artistas para conseguir fondos. ¿Se le pide lo mismo a los abogados (el producto de un día de su trabajo, por ejemplo) o a otros profesionales para recaudar fondos? Una obra de arte implica muchas veces días o meses de trabajo, en todo caso, más que tiempo implica entrega.
¿Por qué una obra de arte se convierte en algo apreciable, algo por lo que miles de personas se sienten impelidas a entregar un donativo de dinero si desde muchas instancias –estatales, políticas, mediáticas- es tratado con desdén y franco menosprecio? El arte es un bien. No solo un bien económico. Es distinto tender la mano en busca de donaciones –si el caso conmueve especialmente, sí se genera una respuesta temporal importante- y dar a cambio algo que ilusione, implique al donante y al que lo ofrece. Porque lo que se recibe, lo que entra en miles de hogares es una obra de arte con la que se va a convivir, con la que nos identificamos de alguna manera.
La parte más importante de la cadena del arte es el artista. Y muchas veces se le olvida. Algunos tienen más éxito que otros, pese al talento que puedan tener. La mayoría viven y con dificultades, de esa dedicación, de esa vocación extraña y maravillosa. ¿Cómo agradecer esa generosidad? ¿Con un aplauso? Aplaudamos, aplaudamos de todo corazón.
Fietta Jarque /
200 artistas peruanos, invitados a participar por la Asociación de Curadores del Perú, ofrecen solidariamente una de sus obras para colaborar con quienes vienen trabajando activamente durante la crisis del COVID19 en el país.