22/03/2024
🙏🙏🕊🕊
El ángel misionero de San Francisco de Asís, desgastadas sandalias, paraíso de bondad.
34 Aniversario del regreso a la casa del Padre del Siervo de Dios Fray Odorico D´Andrea.
El padre Odorico proveniente de la orden franciscana, llegó entre el rumor de los pinos, en aquellos tiempos en que el día y la noche se confundían entre la niebla. Era 1954, fue designado para atender el pequeño pueblecito de San Rafael del Norte, Jinotega - Niacargua. Como sabemos era un caserío pacífico que no vislumbraba progreso, con la llegada del padre, San Rafael empezó a crecer. El padre hizo un apostolado de servicio impulsando muchas obras que permitieron mejorar la calidad de vida sus habitantes, a su pasó sembró el evangelio con su ejemplo de vida, convirtiéndose en el heredero de Francisco de Asís. El padre Odorico era el penitenciario de la prelatura de Jinotega, tenía un día de la semana asignado para confesar en la iglesia San Juan, donde le aguardaba una extensa fila de creyentes esperando su absolución. Recuerdo paralelamente al padre Pío de Pietrelchina, y es que en él habitada un extraño “don divino”, podía ver el corazón de la gente la que busca en él una inmediata intercesión con Dios. Tenía el humilde fraile un aura de santidad, por sus notables virtudes y su espíritu de oración. Sus predilectos eran los pobres. Se contaban de él muchas cosas con un carácter sobrenatural. Pudo conciliar en el abrazo de la paz a los miembros de la guerrilla que combatían en las montañas del norte durante los años 80. Conspicua fue la santidad del padre en vida, y luego tras su muerte llegando a ser un fenómeno eclesial extendido por toda Jinotega y Nicaragua y fuera de sus fronteras. No pasó mucho para que la orden franciscana en poco tiempo iniciara la causa de beatificación y canonización. Examinadas todas las circunstancias en el año 2002, la Santa Sede, concedió el título de Siervo de Dios al padre Odorico D´ Andrea. El 17 de octubre del 2006 fue exhumando y hallado incorrupto por un grupo de sacerdotes de la orden franciscana y otros miembros del clero de la diócesis.
Murió a causa de un bloqueo completo de la aurícula izquierda del corazón (22 de marzo de 1990). A su funeral asistieron más de diez mil personas.
Su cuerpo fue colocado, luego de ser exhumado en un sarcófago dentro de la capilla de «El Tepeyac»10 por él construida. Con esto se dio paso al proceso de canonización del ahora llamado "Siervo de Dios". En el 2002 el Obispo de Asís, Monseñor Sergio Goretti, inició la apertura del proceso que fue concluido y enviado a la Causa de la congregación de los Santos en Roma en el año 2022 siendo su postulador Monseñor Carlos Enrique Herrera, actual obispo de la Diócesis de Jinotega.
San Rafael del Norte recuerda su partida cada año el 22 de marzo. Se realizan celebraciones católicas en el Santuario Franciscano «El Tepeyac» o en el campo de «La Divina Providencia» un domingo antes o después del 22 de marzo a las 11:00 de la mañana desde que fue puesto su Sarcófago con los restos mortales en el Tepeyac. Miles de personas llegan a pie, en bus, en moto, en auto, en bicicleta o a caballo desde comunidades rurales y áreas urbanas de otros municipios del departamento de Jinotega, Estelí, Nueva Segovia, Madriz, Matagalpa, Managua y otros lugares lejanos de Nicaragua y también de otros países. Los peregrinos conocen su historia, su labor social a través de personas que lo conocieron en vida y han escuchado milagros que ha hecho a los creyentes. A 34 años de partir al cielo, el Padre Odorico vive hoy más que nunca.
¡ALABADO SEA DIOS!